Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Juncker alerta del hartazgo de europeos por una UE en crisis y gobiernos "paralizados" por calendarios electorales

Apuesta por reforzar la seguridad y el control de fronteras: "Una UE que protege es una UE que se defiende"
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha alertado este miércoles del hartazgo de los europeos con una Unión Europea en plena "crisis existencial", en la que los Gobiernos están "debilitados" por el populismo y "paralizados" por el miedo a perder elecciones.
"Los europeos están cansados de las disputas, controversias y peleas sin fin", ha alertado Juncker en su discurso sobre el estado de la Unión Europea ante el pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo (Francia).
El político luxemburgués ha repasado errores y aciertos del último año y ha concluido que el estado de la UE "deja que desear", en un momento en el que muchos hablan de "crisis existencial".
"Nunca antes había visto gobiernos nacionales tan debilitados por las fuerzas populistas y paralizados por el riesgo de perder las próximas elecciones. Nunca antes había visto tanta fragmentación y tan poca convergencia en la UE", ha lamentado.
Por ello ha pedido mayor esfuerzo y cooperación, si bien ha querido dejar claro que Europa no será nunca "un magma uniforme", ni un único Estado, y que Bruselas "no aspira a sustituir" a los Estados. "No estamos aquí para destruir, sino para construir", ha zanjado.
A su juicio, la fragmentación entre los países de la UE sólo puede ayudar al desarrollo de populismos, porque "los populismos no arreglan los problemas, traen problemas".
REFUERZO DE LA SEGURIDAD
Otra de las prioridades señaladas por Juncker para el próximo año es el control de las fronteras y el refuerzo de la seguridad en la Unión Europea, como respuestas fundamentales a la presión migratoria y a la amenaza terrorista.
"La Europa que protege es una Europa que defiende, tanto en su territorio como en el exterior", ha resumido el presidente de la Comisión, que ha recordado que Europa ha sido escenario de 30 atentados desde el 11M que golpeó Madrid en 2004 y que 14 de estos ataques se han llevado a cabo en el último año.
En este sentido, ha apostado por el refuerzo de las fronteras, no sólo a través de la guardia europea de fronteras y costas (cuyo reglamento se aplicará desde este octubre tras su adopción este mismo miércoles), sino también con otras iniciativas como el sistema europeo de información de viajes que Juncker se ha comprometido a presentar de aquí a noviembre.
"Cada vez que una persona entre en la Unión Europea o salga de ella quedará registrada la fecha, el lugar y la razón del desplazamiento", ha asegurado, para después incidir en la importancia de reforzar otros instrumentos como el intercambio de información entre países y dar más poderes a Europol.
UNIÓN DE LA DEFENSA
En este contexto, Juncker ha recuperado la idea de una Unión de la Defensa y ha pedido una "sede única" para las operaciones de la Unión Europea, que en la última década ha participado en más de 30 misiones civiles y militares, pero sin contar por ello de una estructura permanente.
"Deberíamos dirigirnos hacia recursos militares comunes que, en algunos casos, podrían pertenecer a la UE y, claro, de manera plenamente complementaria con la OTAN", ha resumido el jefe comunitario.
Según las cuentas de Bruselas, esta falta de sinergia tiene un coste de entre 25.000 y 100.000 millones de euros al año para la Unión Europea, unos recursos que podrían ser utilizados para la defensa común.
Para aprovechar esta ventana, el Ejecutivo comunitario prevé presentar antes de que acabe 2016 otra propuesta para crear un fondo europeo de Defensa, con el que estimular la investigación y el desarrollo de esta industria en Europa.
INVERSIONES Y APOYO A LOS JÓVENES
Así las cosas, el jefe del Ejecutivo comunitario ha pedido una reflexión "honesta" y realista sobre los errores cometidos y aquellos aún sin resolver, como el fuerte paro que golpea sobre todo a los jóvenes europeos.
"No puedo y no quiero aceptar que Europa sea un continente marcado por el paro de sus jóvenes. No puedo y no quiero aceptar que sea ésta la primera generación en 70 años cuyas condiciones son más precarias que las de la generación anterior", ha lamentado Juncker.
En esta línea ha pedido crear oportunidades en Europa para los más jóvenes y pensar en nuevos proyectos a los que ya existen, por ejemplo con la creación de un "cuerpo europeo de solidaridad" formado por jóvenes que quieran ayudar en crisis como la de los refugiados o tras catástrofes como el terremoto en Italia.
Juncker ha confiado en que este cuerpo esté operativo antes de que acabe el año y pueda sumar más de 100.000 voluntarios de aquí a 2020. "Con ello desarrollarán sus competencias, tendrá un trabajo y vivirán una experiencia humanitaria de gran valor", ha argumentado.
Para corregir la senda, Juncker ha pedido también aumentar la capacidad del plan de inversiones de la UE del objetivo actual de 315.000 millones de euros a 630.000 millones de euros en el horizonte de 2022.
También ha avanzado otras iniciativas para apostar por el sector digital, como extender plenamente el 5G y asegurar una conexión wifi gratuita en los centros urbanos para 2020.