Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Miles de personas protestan en Italia y Portugal contra los recortes y las políticas de austeridad

Disturbios en RomaReuters

Miles de personas se han manifestado en Roma y en diferentes puntos de Portugal para mostrar su negativa a los ajustes aprobados por sus respectivos gobiernos. Unos 70.000 según los organizadores y 30.000 según las autoridades, se han echado a las calles en la capital italiana para protestar contra las medidas de austeridad del Gobierno de Enrico Letta en una marcha tranquila aunque con algunos altercados protagonizados por grupos minoritarios. Por su parte, en el país luso, los manifestantes convocados por el principal sindicato luso, la Comisión General de Trabajadores Portugueses (CGTP, de tendencia comunista), censuraron al Ejecutivo conservador liderado por el primer ministro Pedro Passos Coelho y anunciaron nuevas protestas para "derribarlo".

En Italia, los ciudadanos estaban convocados por varias organizaciones bajo el lema "contra la precariedad y la austeridad organizamos nuestra rabia", han partido con más de una hora de retraso y tienen previsto llegar hasta Porta Pia, donde han prometido que organizarán una "noche blanca de la disensión".
La marcha ha transcurrido de forma tranquila, si bien se han vivido algunos momentos de tensión que han acabado con al menos quince detenidos. Son trece chicos y dos chicas, con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años, y solo cinco de ellos son de Roma, mientras que el resto proceden de otras ciudades del país. Cuatro de ellos han sido arrestados por los carabineros y otros once por la Policía.
Roma había amanecido este sábado blindada, con muchos negocios a lo largo del recorrido previsto cerrados y con los escaparates protegidos por tablas de madera, por temor a que se repitan los incidentes registrados en la manifestación que hubo en octubre de 2011, que dejaron considerables daños materiales.
En Portugal, las críticas se centraron en el proyecto de Presupuestos para 2014 elaborado por el Gobierno, y que recoge una rebaja salarial para el 90 % de los funcionarios, cortes en las pensiones de los trabajadores públicos y el aumento de los impuestos en productos como el alcohol, el tabaco o los vehículos diesel.

La manifestación llegó con polémica, ya que la idea originaria de los organizadores era recorrer a pie en Lisboa el famoso Puente 25 de abril. Las autoridades lusas no concedieron su permiso, aunque permitieron una "marcha lenta" de más de 400 autobuses que transportaban a los sindicalistas procedentes de la zona sur de Lisboa, conocida popularmente como el "cinturón rojo" de la capital debido a la fuerte presencia de socialistas y comunistas.

Los autocares recorrieron durante más de una hora los poco más de dos kilómetros que separan una punta y otra del puente, y fueron recibidos con vítores por los manifestantes ya congregados en la ciudad.

Una vez allí, las consignas más repetidas fueron dirigidas al Gobierno conservador y la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), a los que afearon mantener la austeridad a pesar de que el país acumula tres años de recesión y que el desempleo se ha disparado hasta niveles récord (16 %).

Similares imágenes se registraron en Oporto, donde los manifestantes llenaron el Puente del Infante y exhibieron su oposición a las políticas de recortes, llenando una de las más emblemáticas arterias de la ciudad, la Avenida de los Aliados.