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La región indonesia de Aceh castiga la homosexualidad con 100 latigazos

100 latigazos, 100 meses de cárcel o una multa de 1.000 gramos de oro. Estas son las penas que recoge la nueva ley anti-homosexualidad del parlamento regional de Aceh, en el norte de Indonesia, aprobada el sábado y que recaerán sobre cualquiera que mantenga relaciones sexuales con personas de su mismo sexo. Aceh se ha convertido en la única provincia indonesia que, tras tres décadas de movimiento separatista, ha conseguido la autonomía. Y desde entonces la islámica ley sharia se ha establecido como su código penal. Hasbi Abdullah es el portavoz del parlamento de Aceh y es rotundo: "Las personas involucradas deben obedecer la ley que gobierna el pueblo de Aceh". La ley recoge también penas para los solteros que participen en demostraciones de afecto en público y para las personas declaradas culpables de adulterio. Ali akbar, estudiante de 27 años ve con buenos ojos la ley: "Espero que la ley dé una lección a quienes lo hayan hecho mal y espero que se aplique a todas las clases sociales". También lo hace Mia Emsa, de 35 años y residente en Aceh: "Cuando los musulmanes o no musulmanes viven en Aceh, deben acatar las reglas que han sido establecidas por este gobierno". La policía de Aceh ya llama la atención a las mujeres musulmanas que no llevan el pañuelo en la cabeza, que llevan ropa ajustada y a las personas que beben alcohol o gustan de los juegos de azar. Pero mantener relaciones homosexuales no es un delito en el código penal nacional de Indonesia, aunque sigue siendo tabú en las partes más conservadoras del país con mayor población musulmana del mundo. Los grupos de derechos humanos que trabajan sobre el terreno ya han dado la voz de alarma. Y la ley tampoco gusta a los empresarios locales, que creen que esta actitud ahuyentará la inversión extranjera.