Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hungría sella su frontera

A gritos los inmigrantes piden ayuda a la ONU para salir de este centro de acogida pero lo que encuentran es muy distinto. Policías con gases lacrimógenos para reprimir su protesta. Ya los utilizaron contra ellos en la frontera con Macedonia; hoy se repite la escena en Hungría.  Sirios vienen con un objetivo: Llegar hasta Alemania. Mujeres con sus hijos en brazos, niños con bolsas de plástico... Familias enteras a pie sobre las vías del tren. En tan sólo un día, se ha registrado una cifra récord: Más de dos mil quinientas llegadas. Hasta aquí se dirigen también los 7.000 migrantes que salieron de Macedonia el fin de semana. Pero Hungría no los quiere en su territorio,por eso levanta una valla de 175 kilómetros y cuatro metros de altura. El objetivo es terminarla el próximo lunes, pero de momento, las alambradas no frenan a quienes huyen del horror. Para reforzar la frontera, el gobierno ultraconservador desplazará más de dos mil agentes, helicópteros y perros. Ni siquiera descarta movilizar al ejército.