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La capilla Sixtina es desde hace 135 años el lugar escogido para celebrar los cónclaves

La palabra cónclave, proviene del latín, cum clavis: bajo llave. La tradición se remonta a la Edad Media y se celebra en la capilla Sixtina desde hace 135 años. Se sabe cuándo empieza pero no cuándo termina. Benedicto XVI fue elegido a la cuarta votación, Juan Pablo II, a la octava. El enclaustramiento tiene su explicación: en 1268 las deliberaciones se prolongaron durante tres años, ¿solución? les tuvieron a pan y agua y bajo llave. No tardaron en proclamar a Gregorio X. A Pío XII le eligieron el primer día, con sólo tres votaciones, al borde de la Segunda Guerra Mundial. El récord lo tiene Julio II. Fue elegido en sólo 10 horas, el cónclave más rápido de la historia. Desde el siglo XIX ninguna de las elecciones ha durado más de cuatro días. Fue Pablo VI el que restringió en 1978 la edad de los cardenales con derecho a voto: no más de 80 años.