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Reciben el alta los dos agentes de policía heridos en un tiroteo en Ferguson

Los dos agentes de Policía que habían resultado heridos en un tiroteo en las inmediaciones del Departamento de Policía de Ferguson, en Misuri, han abandonado ya el hospital. El suceso se habría producido al término de una manifestación contra el "sesgo racista" en los cuerpos locales de seguridad y tras las dimisión del jefe de policía por las mismas razones.

Así, ambos agentes, que no eran miembros del Departamento de Policía de Ferguson, han recibido el alta. Uno de ellos, herido en el rostro, tendrá que regresar al hospital Barnes-Jewish para una evaluación más exhaustiva, ya que tiene una bala alojada detrás de la oreja, tal y como ha informado el jefe de Policía del condado de Saint Louis, Jon Belmar, en una rueda de prensa este jueves.
"Hemos tenido suerte (...) gracias a Dios no hemos perdido a estos dos agentes esta pasada noche", ha asegurado Belmar en unas declaraciones que ha recogido la cadena estadounidense Fox.
El diario local 'St. Louis Post-Dispatch' ha indicado que los disparos habrían sido realizados desde un bloque de viviendas ubicado cerca de la comisaría, donde se congregaban algunos manifestantes, al término de una protesta contra el "sesgo racista" en los cuerpos locales de seguridad.
Dimisión del jefe de Policía
Este suceso se produce horas después de que el jefe de Policía de Ferguson, Thomas Jackson, anunciase su dimisión tras el informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos que denuncia un "sesgo racial" en las prácticas policiales en esta localidad de Misuri.
La marcha de Jackson le convierte en el sexto funcionario público de Ferguson que deja su puesto tras la polémica por la muerte de Michael Brown, un joven afroamericano que murió a causa de los disparos de Darren Wilson, un policía blanco de Ferguson, hecho que desató una serie de protestas en la ciudad del medio oeste.
A principios de marzo, un informe del Departamento de Justicia estadounidense acusó a la Policía de Ferguson de actuar basándose en prejuicios raciales, así como de violar repetidamente los derechos constitucionales de ciudadanos. Así, según los documentos policiales desde 2012, el informe alertaba de detenciones sin causas probables y de un uso excesivo de la fuerza.
Por su parte, el Fiscal General, Eric Holder, que ordenó abrir dicha investigación, ha condenado el tiroteo de "dos valientes agentes de la ley" y lo ha descrito como un acto "repugnante e inexcusable".