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HRW denuncia el encarcelamiento de un periodista en Marruecos por criticar la prohibición de una protesta

Human Rights Watch ha denunciado este martes la condena de tres meses de prisión que ha recibido el periodista marroquí Hamid Mahdaoui, director del portal web de noticias badil.info, acusado de violar el derecho a discurso pacífico. El periodista se encuentra en prisión en Casablanca y se le investiga también por otros presuntos delitos.
"No estoy de acuerdo con la Policía Nacional y manifiesto públicamente que participar en una protesta no debería condenar a nadie a prisión", ha señalado Sarah Leah Whitson, directora de Human Rights Watch en el Norte de África y Oriente Próximo. "En vez de prohibir las protestas y encarcelar periodistas, Marruecos debería aplicar su propia Constitución, que garantiza el libre discurso y la libre asociación", ha añadido.
Un tribunal de primera instancia en Alhucemas, capital de la provincia que recibe el mismo nombre en Marruecos, fue quien condenó a Mahdaoui a prisión y a pagar una multa de 20.000 dinares (más de 4.600 euros) el 25 de julio, por ayudar a organizar e incitar a participar en una convocatoria de protesta no autorizada por las autoridades.
La acusación al periodista se basó en unas declaraciones que hizo en una plaza pública de Alhucemas el 19 de julio, respaldando las protestas del movimiento Hirak, que denuncia el abandono del Gobierno a la región central del Rif en términos económicos y la decisión gubernamental de no autorizar una manifestación convocada por este movimiento el 20 de julio.
La tarde del 19 de julio, mientras Mahdaoui estaba caminando por una de las plazas principales de Alhucemas, algunos de sus fans le pararon para pedirle que se hiciese un 'selfie' con ellos, y le presionaron para que dijese unas palabras sobre el movimiento Hirak, según ha informado el abogado del periodista, Lahbib Hajji, a HRW.
En el juicio del caso, se utilizó como prueba acusatoria un vídeo que grabó un oficial de Policía del encuentro entre el periodista y sus seguidores y la transcripción del mismo, donde Mahdaoui criticaba supuestamente la decisión aprobada por el Gobierno de prohibir la manifestación del 20 de julio convocada por el movimiento Hirak: "tenemos el derecho a protestar de forma pacífica y civilizada (...) estoy oprimido y mal considerado, tengo derecho a expresarme y a manifestarme", dijo.
Human Rights Watch ha asegurado que ha visto el vídeo y leído la traducción sin encontrar nada que contenga provocaciones directas de Mahdaoui a otros a participar en la manifestación convocada para el 20 de julio que había sido prohibida. Hajji, el abogado del periodista, ha indicado a HRW que el tribunal no añadió ninguna otra prueba además del vídeo y su transcripción.
Agentes de la Policía vestidos de civiles arrestaron a Mahdaoui el 20 de julio en Alhucemas, según ha descrito a HRW un amigo que estaba con el periodista en el momento de la detención. Tras pasar tres días en detención preventiva, un fiscal lo acusó de "incitar a otros a realizar ofensas a través de discursos y gritos (...) en una plaza pública" y de "participar en la organización de una protesta no autorizada".
La ONG ha recordado que la Constitución marroquí de 2011 garantiza los derechos a la libertad de expresión, reunión y protesta pacífica. La Ley de Reuniones Públicas establece que los organizadores de una convocatoria sólo tienen que notificar a las autoridades que se va a realizar un encuentro. Sin embargo, la ley permite a las autoridades locales prohibir el evento si consideran que podría perturbar el orden público.
El 17 de julio las autoridades anunciaron la prohibición de la manifestación convocada para el 20 de julio, alegando que los organizadores de la convocatoria carecían del estatus que exige la Ley de Reuniones Públicas. A pesar de la prohibición, el cuerpo de Policía tuvo que dispersar a cientos de personas que se manifestaron igualmente.
OTRAS ACUSACIONES
Mahdaoui se hizo popular en Marruecos a partir de una serie de vídeos de contenido político y social que subía a las redes sociales, en los que entrevistaba a figuras públicas. Previamente, había estado condenado por publicar supuestas noticias falsas que involucraban al entonces ministro de Justicia, a un gobernador y al líder de la Policía Nacional. Los dos primeros casos enfrentaron a Mahdaoui a suspensión de la pena, veredicto que todavía se encuentra bajo recurso. El tercer caso se resolvió con la retirada de cargos.
Tres días más tarde de su reciente encarcelamiento, el 25 de julio, el periodista fue trasladado de la prisión de Alhucemas a la prisión Oukacha de Casablanca, a petición de un juez de instrucción de Casa Blanca que estaba examinando otras acusaciones contra el periodista, basadas en investigaciones sobre el movimiento Hirak y en escuchas al móvil del periodista.
El 1 de diciembre de 2016 el presidente del Tribunal de Apelaciones de Rabat dio a la Policía Judicial la autorización de pinchar 30 líneas de teléfono, incluyendo la del periodista, como parte de una investigación por las protestas del movimiento Hirak. Las autoridades realizaron la transcripción de una conversación telefónica del 2 de junio entre Mahdaoui y un hombre identificado como Noureddine, un supuesto activista anti monárquico marroquí que se localizaba en Holanda.
Según la transcripción de la llamada, Noureddine mencionó en la conversación que él y otros habían intentado traficar con armas y depósitos de combustible en territorio marroquí, con la supuesta intención de provocar conflictos armados que apoyasen al movimiento 'Hirak'. La transcripción muestra que Mahdaoui animó insistentemente a Nouredinne a abandonar cualquier intención de este tipo, destacando que las protestas de Hirak son de carácter pacífico y así debería mantenerse.
SITUACIÓN ACTUAL
El fiscal ha pedido al juez de la investigación que mantenga a Mahdaoui bajo custodia y compruebe si no ha intentado dañar la seguridad interna del Estado, una ofensa que podría condenar al periodista a cinco años de prisión.
HRW ha informado de que el 2 de agosto se presentó una petición de libertad provisional que el Tribunal ha rechazado.
"Un periodista tiene el mismo derecho que cualquier ciudadano marroquí a criticar la prohibición de una convocatoria de protesta sin ser condenado a prisión por provocación", ha señalado la directora de HRW en el Norte de África y Oriente Próximo.