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HRW pide a Brasil que no declare la "victoria" tras declarar el fin de la emergencia nacional por el zika

La organización no gubernamental Human Rigths Watch (HRW) ha advertido al Gobierno de Brasil que no debe declarar la "victoria" después de que anunciara este jueves el fin de la emergencia nacional declarada por el virus zika, apuntando a un descenso drástico en el número de casos.
"Este año, el número de casos de zika y la cifra de menores nacidos con discapacidades relacionadas con el virus ha descendido dramáticamente", ha señalado HRW en un comunicado. "Nadie sabe exactamente por qué. Podría ser porque ha crecido la inmunidad (al virus) entre la población, porque el clima ha sido más seco o por los esfuerzos (...) por erradicar al mosquito que porta el virus", ha explicado el organismo.
No obstante, ha advertido de que la amenaza del zika todavía no ha desaparecido. "De hecho, las condiciones que permitieron que estallara el brote en Brasil siguen sin abordarse", ha criticado el organismo.
"La especie de 'aedes' todavía está presente en el país y todavía porta el zika y otros virus graves", ha lamentado la ONG, recordando que durante los últimos años han sido una amenaza también los virus del dengue o el chikungunya.
"Para entender cómo de malo puede llegar a ser, no hay que ir más lejos del aterrador brote de fiebre amarilla, extendido gracias al mismo mosquito, y que ya ha matado a 240 personas desde diciembre", ha recordado.
En este contexto, HRW ha recordado que los problemas de agua y sanidad hacen que las comunidades sean mucho más vulnerables a virus del zika y de otras enfermedades transmitidas por mosquitos. "Las autoridades brasileñas no han invertido lo suficiente en sistemas de tratamiento de aguas residuales, dejando a las comunidades en riesgo", han alertado.
Asimismo, esta situación se ha exacerbado a causa de las sequías en el noreste del país, donde comunidades enteras han perido acceso a agua potable, y no tienen más remedio que acumular agua en contenedores creando, inconscientemente, potenciales criaderos de mosquitos.
El Ministerio de Sanidad brasileño indicó en un comunicado que el número de nuevos casos ha descendido un 95 por ciento en los cuatro primeros meses de este año respecto al mismo periodo en 2016, resaltando que, por tanto, "Brasil no cumple los requisitos exigidos para mantener el estado de emergencia".
Así, detalló que en el primer cuatrimestre del año se han registrado 7.911 casos, en comparación con los 170.535 detectados en el mismo periodo en el año anterior. La tasa de incidencia ha caído de 82,8 por cada 100.000 habitantes a 3,8 por cada 100.000 habitantes.
El ministerio destacó además que el virus no ha causado muertes en lo que va de año, en comparación con las ocho registradas en 2016. En el caso de las embarazadas, se han detectado 1.079 casos probables, de los que 293 han sido confirmados con pruebas de laboratorio.
Brasil decretó la emergencia nacional por zika en noviembre de 2015. En noviembre de 2016, la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró su propia alerta internacional ante la enfermedad en el país sudamericano.
No existe tratamiento ni vacuna contra el zika, que se contagia principalmente a través de mosquitos infectados y mediante transmisión sexual. Los estudios confirmaron posteriormente una vinculación entre el virus y los casos de microcefalia.
Por otra parte, el ministerio indicó que los casos de dengue han sufrido una reducción del 90,3 por ciento en este mismo periodo de tiempo --pasando de 1.180.472 a 113.381--, con 17 muertes en el primer cuatrimestre de 2017, en comparación de las 507 de esta etapa en 2016.
La tendencia positiva ha sido registrada también en el caso del chikungunya, con un descenso del número de casos del 68,1 por ciento, pasando de 135.030 a 43.010. El número de muertes ha bajado de 196 a nueve.