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Greenpeace acusa al Gobierno de Chile de "potenciar" la marea roja en Chiloé con un vertido de salmón

La organización no gubernamental Greenpeace ha afirmado este domingo que la decisión del Gobierno de Chile de verter 5.000 toneladas de salmón aumentó la magnitud de la marea roja en la región de Chiloé.
La ONG ha desvelado los resultados de su investigación y ha recalcado que, si bien la zona ya estaba afectada por algas, el vertido actuó como "un fertilizante" que potenció la marea, "aumentando su magnitud, intensidad y alcance".
Greenpeace, que ha señalado que el vertido "fue causa de la tragedia social que vive la isla", ha agregado que la decisión del Gobierno fue tomada "de forma apresurada e ignorando la regulación nacional y los compromisos internacionales sobre la materia".
El científico Ernesto Molina, que participó en el estudio, ha explicado que "el vertido actuó como fertilizante y las corrientes determinaron el patrón de desplazamiento del amonio proveniente de éste en esa zona".
Por su parte, la coordinadora de Greenpeace en Chile, Estefanía Gonzáles, ha lamentado que el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, "autorizara que las empresas salmoneras arrojaran pescado podrido al océano sin realizar un estudio de impacto ambiental".
"El Gobierno traicionó a Chiloé, lo sacrificó en pro de la industria salmonera", ha recalcado. Greenpeace ha recordado que la regulación actual considera un delito arrojar materiales contaminantes al mar.
Por último, la ONG ha pedido a Céspedes que responda de su actuación y asuma su responsabilidad, al tiempo que ha lanzado una campaña para recoger firmas para intentar evitar que se repita una situación similar.
La marea roja llevó al Gobierno a decretar la alerta y provocó una oleada de movilizaciones en Chiloé, después de que los pescadores de la región protestaran por el bono de compensación ofrecido por el Ejecutivo para hacer frente a la situación.