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Después de 240.000 millones de euros, ¿dónde está el dinero prestado a Grecia?

Manifestación en Atenas de trabajadores municipalesReuters

Entre mayo de 2010 y marzo de 2012, Grecía recibió una lluvia de 240 mil millones de euros en los dos planes de rescates que la troika (la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional),destinó para salvar al país de dos bancarrotas. Esta ingente inyección de capitales sumada a otras menores ha disparado sus obligaciones con los acreedores hasta los 315.000 millones de euros actuales, o lo que es lo mismo, un 175 por ciento de su PIB. Pero ¿dónde está ahora todo ese dinero?

Esa misma pregunta se la están haciendo millones de ciudadanos europeos, griegos incluídos, que asisten atónitos al duro enfrentamiento entre Atenas y los negociadores de la troika por encontrar una salida al que es de hecho el tercer escenario de bancarrota de Grecia desde 2010.

El primero de esos abismos financieros llegó en mayo de 2010 tras unos meses en los que el Estado se encontró con problemas para pagar a sus funcionarios y pensionistas como consecuencia de sus dificultades para financiarse en los mercados internacionales. Fue entonces cuando se produjo el primer rescate de Grecia con el desembolso de un total de de 110 millones de euros, de los que 80.000 millones fueron aportados por la UE y el BCE y los 30.000 restantes, por el FMI.

Las condiciones de este primer rescate se centraban en una serie de medidas de austeridad, reformas estructurales y la privatización de activos gubernamentales.

Año y medio más tarde, casi ninguna de las exigencias de los acreedores ha sido realmente puesta en práctica y Grecia vuelve a tener problemas para controlar su déficit y, en consecuencia, financiarse. Por ello, la troika activa un segundo plan de rescate para Atenas que en este caso llegará hasta los 130.000 millones de euros.

En esta ocasión se incluirán 48.000 mil millones de euros exlusivamente para recapitalizar a los bancos helenos.

Finalmente, el FMI consideró necesario en enero de 2015 realizar una extensión de los dos rescates previos con un préstamo adicional de 8.200 millones de euros a transferir hasta marzo de 2016.

A pesar de esta entrada masiva de capitales, Grecia sigue al borde de la quiebra y sus problemas de liquidez sin resolverse.

Porque del total de los 240 mil millones de euros, más la extensión de la ayuda del FMI, el Gobierno heleno a penas a podido disponer de unos 20.000 millones de euros (casi un 11 por ciento) para destinarlos a gasto corriente. Es decir, para pagar a sus funcionarios, para políticas sociales, inversiones en infraestructuras, en educación o en conservación de su rico patrimonio cultural.

El gran capítulo de los fondos aportados por los contribuyentes europeos e internaciones (a través del FMI) a salvar a Grecia han ido destinados principalmente a dar cumplimiento de las obligaciones financieras griegas o, lo que es lo mismo, ha vuelto a los bancos: Hablamos de un 51 % del total. Porque mirando el grueso de las cifras vemos que 81.300 millones corresponden a vencimientos de letras y bonos; 40.600 millones a intereses; y 9.100 millones a pagos al FMI. Más otros 11.300 millones para recompra de títulos.

No hay que olvidar que en el segundo plan de rescate en febrero-marzo de 2012 se produjo una quita del 53,5 % sobre 100.000 millones de euros de deuda privada que estaba en manos de bancos privados sobre todo de procedencia alemana y francesa.