Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Alexis Tsipras saca adelante el segundo paquete de reformas exigido por Bruselas

Grecia ha sacado adelante el segundo paquete de reformas exigido por Bruselas con 230 votos a favor, 63 en contra y 5 abstenciones. Tsipras ha logrado un paso más hacia el tercer rescate para el país heleno. La reacción no se ha hecho esperar y los griegos se han lanzado a la calle para protestar contra los nuevos ajustes. La plaza Sintagma ha vuelto a ser escenario de gran tensión durante las protestas.

Según las informaciones facilitadas por el diario griego 'Kathimerini', la votación se ha saldado con 230 votos a favor, 63 votos en contra, cinco abstenciones y la ausencia de dos de los parlamentarios.
"Las fuerzas conservadoras de Europa siguen insistiendo en sacar a Grecia del euro. Elegimos un compromiso que nos fuerza a aplicar un programa en el que no creemos y lo vamos a aplicar, porque las opciones que tenemos son duras", ha dicho el primer ministro, Alexis Tsipras.
Así, se ha comprometido a impedir que los bancos se hagan con las primeras residencias de los griegos. "No habrá ventas judiciales de viviendas primarias", ha recalcado, tal y como ha recogido el citado diario.
Tsipras ha conseguido un mayor respaldo por parte de los parlamentarios de su partido, SYRIZA, después de que 36 de ellos rechazaran el paquete, una cifra ligeramente inferior de los 39 que dijeron 'no' al primer bloque de reformas.
El exministro de Finanzas Yanis Varoufakis, que votó en contra la semana pasada, ha dado su respaldo al nuevo paquete, si bien ha publicado un comunicado para aclarar que sólo lo ha hecho para dar más tiempo al Gobierno, recalcando que el acuerdo con los prestamistas está destinado a fracasar.
Las nuevas medidas implican la incorporación a la legislación griega de las normas de la UE sobre apoyo a bancos, aprobadas tras la crisis económica de 2008 y con las que se quiere proteger a los contribuyentes en caso de rescate a entidades en problemas. Los cambios señalan a los accionistas y a los acreedores de estos bancos como responsables primarios de las pérdidas.
La normativa asociada al rescate también incluye la adopción de nuevas normas para el sistema judicial del país, con el objetivo de acelerar los procesos y recortar los costes.
PROTESTAS EN ATENAS
Miles de personas se concentraron el miércoles ante el Parlamento para protestar contra el rescate financiero pactado por el primer ministro y, en particular, contra las medidas de austeridad que lleva aparejadas este tercer plan de ayuda.
Las manifestación, convocada por los sindicatos de funcionarios públicos, ha coincidido con el debate en el interior del Parlamento del segundo paquete de reformas requerido por los acreedores.
El debate ha tenido entre sus protagonistas a la presidenta del Parlamento, Zoe Konstantopoulou, que ha tomado la palabra para decir que "nunca" votaría a favor del acuerdo porque deja al Parlamento griego como "mera decoración" frente a las presiones externas.
"¿Qué clase de Gobierno de izquierdas es esté?", se ha preguntado Konstantopoulou. La presidenta del Parlamento ha equiparado el plan de rescate con un "golpe de Estado".
El Gobierno griego abonó al Banco Central Europeo (BCE) dentro de plazo la deuda de 4.200 millones de euros a la que debía hacer frente, según confirmó el lunes la institución presidida por Mario Draghi.
La confirmación del banco central se produjo horas después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmara también que el Gobierno heleno ha pagado todos sus retrasos con la institución dirigida por Christine Lagarde.
Grecia recibió el lunes la transferencia de 7.160 millones de euros correspondientes al préstamo de emergencia del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSM) para que las autoridades griegas pudieran cumplir con sus compromisos de pago inmediatos con el FMI y el BCE.