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Todos los ojos puestos en el posible giro político de Grecia

El pasado domingo en París el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro griego, Antonis Samaras, pactan la visita del presidente a Atenas. A dos semanas de las generales griegas, Samaras se la juega contra un partido de izquierdas, Syriza, que ha pulverizado  las encuestas. Rajoy quiere mostrar su apoyo a los conservadores griegos; sabe que lo que pase allí puede ser un ensayo general de lo que ocurra en España con un Podemos que empieza a preocuparle. Pablo Iglesias también irrumpe en los comicios griegos apoyando al partido Podemos de la zona. El partido todavía no se juega en casa, pero lo parece. Los socialistas españoles también presentaron el viernes un plan para Grecia. Todos saben que lo que allí pase puede ser todo un anticipo de lo que se avecina en España.