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El suicidio de un jubilado desata la ira de los griegos

El anciano, de 77 años, se suicidió de un disparo en pleno centro de Atenas

El suicidio de un jubilado en Grecia ha desatado la furia de los griegos. Un farmacéutico de 77 años se pegó un tiro en la céntrica plaza de Syntagma, en Atenas, delante del Parlamento. En su bolsillo se encontró una nota en la que decía “soy jubilado. No puedo vivir en estas condiciones. Me niego a buscar comida en la basura. Por eso he decidido poner fin a mi vida”.
Su suicidio, a plena luz del día y en plena hora punta, ha conmocionado Grecia. Cientos de griegos, indignados por el suceso, acudieron a la emblemática plaza, frente al Parlamento, con velas para honrar la memoria del suicida. Poco después, la indignación pacífica se convirtió en ira.
Su suicidio derivó en fuertes enfrentamientos. Grupos de manifestantes se enfrentaron a la policía con barricadas, cócteles molotov de fabricación caseras, piedras y hasta sillas. La policía detuvo a una decena de personas.
 Uno de cada cinco griegos está desempleado y hay un sentimiento de humillación nacional por los recortes en los salarios y las pensiones. Éstas han bajado de media un 15 por ciento y las de mayor cuantía han sufrido un recorte adicional del 20 por ciento. Mientras, los suicidios han aumentado en un 40% desde el inicio de la crisis, según el Ministerio de Sanidad.