Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno italiano aprueba rescatar al banco Monte dei Paschi

Paolo GentiloniReuters
El Gobierno de Italia ha aprobado en la madrugada de este viernes un decreto para rescatar al banco Monte dei Paschi di Siena, horas después de que la entidad anunciara que había fracasado en su operación de recapitalización.
Las autoridades del país europeo han autorizado un fondo por valor de 20.000 millones de euros para ayudar a los prestamistas, fundamentalmente a Monte dei Paschi di Siena, según ha informado el diario local 'La Repubblica'.
La decisión ha sido aprobada en una reunión extraordinaria de ministros, convocada tras el anuncio de la entidad bancaria, de la que el Tesoro ha pasado a ser principal accionista.
El primer ministro, Paolo Gentiloni, ha destacado que "hoy es un día importante para Monte dei Paschi, un día que lo ve dar un giro".
Por su parte, el ministro de Economía, Pier Carlo Padoan, ha resaltado que el decreto permite proteger a la totalidad de los propietarios de bonos subordinados.
Previamente, el consejo de administración del Monte dei Paschi había solicitado un rescate público que garantizara la viabilidad de la entidad.
Por todo esto, el Ejecutivo liderado por Gentiloni se apresuró a proponer una inyección de 20.000 millones de euros con el fin de reforzar el sector financiero y adoptar las medidas necesarias que protejan a los inversores.
La propuesta, que ha recibido el visto bueno de las dos cámaras del Parlamento, podría elevar la ratio de deuda de Italia, actualmente la segunda mayor de la zona euro, sólo por detrás de Grecia, hasta el 134 por ciento del PIB en 2017, frente al objetivo inicial de Roma de reducir la carga al 132 por ciento del PIB.
En concreto, la medida del Gobierno, que posee un cuatro por ciento del accionariado de Monte dei Paschi, pretende incrementar el endeudamiento del Estado en 20.000 millones para solucionar los problemas de capital del banco toscano y de Banca Popolare di Vicenza, Veneto Banca y Banca Carige, entre otros.
El banco toscano atribuyó el fracaso de su recapitalización a que "no se ha concretado" el interés por parte de ninguno de los inversores "ancla" disponibles, lo que ha influido negativamente sobre los inversores institucionales y ha "limitado" las ordenes de adhesión a la oferta de canje de deuda.
De este modo, el banco en activo más antiguo del mundo, puesto que sus orígenes se remontan a 1472, devolverá a sus respectivos portadores los 2.451 millones de euros en bonos que se adhirieron a dicha oferta, tal y como se recoge en los documentos relativos a la oferta.
Banca Monte dei Paschi di Siena precisó el miércoles a última hora que su oferta de canje de deuda se había concretado con la adhesión de títulos por importe de 2.451 millones, incluyendo 1.385 millones del tramo institucional y otros 1.066 millones de la oferta dirigida a inversores minoristas, por lo que este jueves no se han recibido más adhesiones a la oferta institucional, que concluía a las 14.00 horas.
El banco toscano se ha quedado a falta de 2.069 millones de euros para completar la ampliación de capital que el Banco Central Europeo (BCE) exige que se complete antes de finales de año para garantizar su viabilidad.
RESCATE EN VARIAS FASES
En este sentido, el diario italiano 'Il Sole 24 Ore' informaba de que el previsible rescate público de la entidad toscana se desarrollará en varias fases a lo largo de 2 o 3 meses.
La entidad señaló que su posición de liquidez --10.600 millones de euros-- podría agotarse en cuatro meses, frente a las estimaciones anteriores que aseguraban la operatividad del banco durante un periodo de once meses.
Las acciones de Monte dei Paschi finalmente se desplomaron un 7,48 por ciento durante la sesión de este jueves, hasta los 15,08 euros, lo que implica una caída del 88 por ciento en lo que va de año después de una reorganización del capital que recoge que una acción nueva representa a cien antiguas.