Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno ruso ve una "motivación política" en las conclusiones del informe sobre el MH17

El Gobierno de Rusia ha restado credibilidad al informe elaborado por los investigadores internacionales sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en Ucrania y ha asegurado que existe una "motivación política" oculta.
El Equipo Conjunto de Investigación (JIT, por sus siglas en inglés) ha determinado que el avión, en el que viajaban 298 personas, fue derribado el 17 de julio de 2014 por un misil BUK de fabricación rusa, lanzado desde una zona del este de Ucrania controlada por milicianos separatistas y trasladado hasta allí desde territorio del país vecino.
El Gobierno ruso ha expresado su "decepción" por que la situación relativa a este incidente "no haya cambiado". Según la portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Zajarova, la conclusión viene a confirmar que "el caso está viciado y motivado políticamente", informa la agencia de noticias Sputnik.
Zajarova ha recriminado, por ejemplo, que Ucrania formase parte del JIT a pesar de ser parte interesada, lo que le habría dado una "oportunidad" para "falsificar pruebas" y forzar unas conclusiones favorables. En este sentido, ha lamentado que todas las "pruebas de base" hayan sido aportadas precisamente por los servicios de seguridad ucranianos.
Moscú confía en que la visión internacional sobre el derribo cambie una vez se hayan analizado las nuevas pruebas facilitadas por las autoridades rusas y que incluyen "pruebas irrefutables" como datos de radar. De esta forma, ha añadido, se podrá llegar a una "verdad objetiva" y averiguar "los verdaderos culpables de la tragedia".
SUCESIÓN DE INFORMES
Al contrainforme del Gobierno ruso se ha sumado también el del fabricante Almaz-Antey, responsable de la producción de los sistemas de misiles BUK. Un asesor de esta firma, Mijail Malishevski, ha insistido en que el análisis del JIT carece de "suficientes evidencias técnicas" que avalen la implicación rusa en el derribo.
La empresa ha asegurado que tres simulaciones han confirmado que el misil que impactó contra el MH17 fue lanzado desde la localidad de Zaroschenskoye, controlada por las fuerzas leales al Gobierno de Ucrania. Esta versión recoge que si el misil hubiese sido lanzado desde territorio rebelde, habría sufrido daños en su parte derecha.