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El Gobierno turco descarta aplicar la pena de muerte a los golpistas

El primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, ha anunciado este martes que el Gobierno trabaja en una reforma de la Constitución para reintroducir la pena de muerte sin carácter retroactivo, de modo que no podrá aplicarse a los implicados en el fallido golpe de Estado del 15 de julio.
"Si hay un acuerdo con otros partidos políticos sobre esta demanda generalizada del pueblo turco, podría haber una medida limitada (de pena de muerte)", ha dicho Yildirim en una reunión con el grupo parlamentario del gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP).
El jefe de Gobierno ha explicado que será una "medida limitada" porque "no se aplicará retroactivamente", en contra de lo que pretendía el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que quería la pena capital como castigo para los responsables de la asonada militar.
Erdogan ha dicho en los últimos días que el Gobierno presentará pronto una enmienda constitucional para recuperar la pena de muerte, que dejó de aplicarse en Turquía en 2004, en línea con las aspiraciones de la nación euroasiática de sumarse a la Unión Europea.
El AKP posee 316 escaños pero necesita otros 14 para sacar adelante esta modificación de la Carta Magna. El apoyo del Movimiento Nacionalista, con 40 asientos parlamentarios, sería clave. Su líder, Devlet Bahçeli, ya ha avanzado su respaldo, según 'Hurriyet'.
La noche del 15 de julio militares rebeldes tomaron las calles de Estambul y Ankara para "restaurar la democracia" en Turquía. El golpe de Estado fracasó y desde entonces el Gobierno ha emprendido una purga que se ha saldado con miles de despidos y detenciones en la administración pública.