Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gao queda desierto por una protesta contra el atentado de la semana pasada contra una base militar

La localidad maliense de Gao ha quedado desierta este lunes por una protesta contra el atentado perpetrado la semana pasada contra una base militar, que se saldó con la muerte de al menos 77 personas.
Según las informaciones facilitadas por el portal local de noticias Maliactu, las escuelas y los comercios han permanecido cerrados, mientras que las oficinas administrativas no han prestado servicio.
La protesta fue convocada por organizaciones civiles para protestar contra la situación de seguridad y para condenar el citado atentado, cuya autoría fue reclamada por Al Murabitún, vinculado a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
El atentado fue ejecutado en una base que alberga a soldados gubernamentales y a miembros de grupos armados rebeldes --Plataforma y Coalición de Movimientos del Azawad (CMA)-- que acordaron llevar a cabo patrullas conjuntas en el marco del acuerdo de paz firmado en 2015.
Estas patrullas, a las que está previsto que se unan también militares malienses, están pensadas como germen de una reconfiguración del Ejército en el que estén integrados dichos antiguos miembros de grupos rebeldes.
AQMI ha confirmado que el ataque terrorista ha sido ejecutado por un combatiente de Al Murabitún, al que ha identificado como Abdul Hadi al Fulani, y ha explicado que es una represalia por la cooperación maliense con las fuerzas francesas, de acuerdo con SITE.
Francia desplegó tropas en Malí, a petición del Gobierno maliense, para combatir a las milicias islamistas que se apoderaron de la región septentrional tras las revueltas tuareg de 2012. Naciones Unidas también está presente en la zona.
Al Murabitún, dirigido por el yihadista argelino Mojtar Belmojtar, ha llevado a cabo en los últimos años varios atentados de gran magnitud contra objetivos civiles y militares en el norte de Malí y en otros países africanos.
Tras el atentado, el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, hizo un llamamiento a aplicar en su totalidad el acuerdo de paz, pidiendo que el ataque no impacte negativamente en este proceso.
"El acuerdo de paz no tiene ninguna alternativa creíble y positiva para la población", dijo, al tiempo que solicitó "que se muestre aún más voluntad, valor y convicción para aplicarlo".
Sin embargo, Plataforma acusó el sábado al CMA de matar a catorce de sus miembros en un ataque contra un puesto de control integrado por dos vehículos en la localidad de Tin Essako, en la región de Kidal (norte).
La CMA ha rechazado las acusaciones, que ha tildado de "infundadas", asegurando que la coalición "no tiene absolutamente nada que ver con lo ocurrido".
Asimismo, ha solicitado a la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) que ponga en marcha el mecanismo de verificación para investigar lo ocurrido.