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La única central de la Franja de Gaza suspende nuevamente sus operaciones por falta de combustible

La única central eléctrica de la Franja de Gaza ha suspendido nuevamente sus operaciones a última hora del miércoles a causa de la falta de combustible, según fuentes oficiales citadas por la cadena de televisión qatarí Al Yazira.
El anuncio ha sido realizado apenas tres semanas después de que la central reiniciara sus trabajos a capacidad reducida, tras la entrega de combustible por parte de Egipto, en medio de una grave crisis energética en el enclave palestino.
La entrega de combustible por parte de Egipto fue la primera importación oficial de gasóleo egipcio a Gaza desde que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) asumiera el poder de la Franja en 2007.
La central ha estado generando durante este periodo 45 megavatios, menos de un tercio de los 148 megavatios disponibles en la Franja. El resto es facilitado por Israel (80 megavatios) y Egipto (23 megavatios).
El coordinador de Asistencia Humanitaria de Naciones Unidas para los Territorios Ocupados Palestinos, Robert Piper, alertó a mediados de junio sobre las "desastrosas" consecuencias de una mayor reducción del suministro eléctrico a la Franja de Gaza, describiendo la situación como "una disputa interna palestina".
"Un incremento de la duración de los apagones podría llevar a un colapso total de los servicios básicos, incluyendo servicios fundamentales a nivel de salud, agua y sanidad", indicó en su comunicado.
"La población de Gaza no debe ser hecha rehén de esta prolongada disputa interna palestina", manifestó, reclamando a la Autoridad Palestina, Hamás e Israel que pongan por encima de todo el bienestar de la población.
En abril, el propio Piper expresó su "preocupación por el deterioro de la situación energética en la Franja de Gaza" y solicitó una "acción rápida de las autoridades israelíes y palestinas y de los miembros de la comunidad internacional para proteger la provisión de servicios básicos críticos a los 1,9 millones de residentes de Gaza".