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Escenificación de unidad del gobierno de Hollande al recibir a Marine Le Penn

La unidad frente a la barbarie apelada por el presidente francés, el socialista François Hollande, choca de lleno con el Frente Nacional, la ultraderecha francesa comandada por Marine Le Pen. Hoy Hollande la ha recibido en El Elíseo aunque  sin foto. Tantas veces satirizado por Charlie Hebdo, el partido de Marine Le Pen  fue el más votado por los franceses en las pasadas elecciones europeas, gracias a un discurso de ultraderecha y a una férrea oposición a la inmigración, sobre todo a la de los países musulmanes. Un radicalismo que ayer, tras el atentado en París, Le Penn no dejó en la retaguardia. De hecho, en su cuenta de Twitter dio un paso al frente y apostó por celebrar un referéndum sobre la pena de muerte. "A título personal, creo que debería existir tal posibilidad", publicaba la cuenta en Twitter de la presidenta del FN.  Por todo ello, los partidos de izquierda, convocantes de la gran marcha del domingo en defensa de los valores de la República, no invitaron al Frente Nacional. Y ello ha indignado  a Marine Le Pen. Porque en un país donde más del 7 por ciento de la población es musulmana, todos se unen  contra a el terrorismo y contra la islamofobia. Todos salvo el Frente Nacional. Una realidad que empieza a asemejarse a la última novela del irreverente Michelle Hoellebecq, en la que todos votan a un presidente musulmán para evitar que la ultraderecha se cuele en el palacio presidencial.