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Pierde 125 kilogramos porque el médico le dijo que podía morir de sobrepeso

Elegida la 'flaca del año'

Carole Wright no podía hacer las cosas más cotidianas, como atarse los zapatos o subir las escaleras. Apenas salía de casa y vivía aferrada a su inhalador para el asma, porque la falta de aire la obligaba. La mujer de 54 años, recién nombrada la 'Flaca del año', tuvo que someterse a un estricto régimen después de que su médico le advirtiera de que con ese peso solo viviría un par de años más.
Las fotografías de esta mujer son tan diferentes que parecen dos personas distintas, pero es la misma.
Una, con casi 200 kilogramos de peso, la otra, una señora delgada con cara radiante dos años después de someterse a una dieta.
La señora Wright bajó exactamente 125 kilogramos y su ropa se redujo en 12 tallas en los últimos dos años, según publica el ' Daily Mail'.
Su vida era un infierno de tantos kilogramos que le sobraban: Le dolían las rodilla, era incapaz de poner la lavadora y de andar. Sin embargo cuenta cómo su vida ha cambiado:
"Puedo hacer las pequeñas cosas que todos dan por sentado, como ponerme mis zapatos, pintarme las uñas de los pies y subir escaleras".
La ganadora al premio de la Flaca del año cuenta de su adolescencia en los que arrastró la burla de sus compañeros por sus problemas con el peso.
La insultaban los conocidos y los extraños por la calle hacían comentarios groseros a su paso. Hasta cuando colgaba la ropa en el tendero se burlaban de sus prendas inmensas.
Carole Wright hizo numerosas dietas, que comenzó y terminó al poco tiempo, pero después de cumplir 50 años en 2007 las cosas se volvieron más difíciles por el sobrepeso.
Sufrió una lesión de rodilla que le impidió ir a su trabajo. "No podría valerme por mí misma nunca más y tenía que subir la escalera arrastrándome en cuatro patas".
La mujer relató su angustia de vivir atrapada dentro de casa, porque "todo lo que hacía era mirar la televisión o sentarme delante del ordenador".
En nueve meses solo salió de casa en cuatro ocasiones. Una de ellas fue para ver a su médico quién le adviritió que si no bajaba de peso podía morir en dos años.
" Me quedé atrapada en mi propio cuerpo también y no veía una salida. " reveló Wright.
La mujer tomó una decisión que la ha devuelto a la vida. Se asoció a un club de adelgazamiento en 2009 y redujo doce tallas de ropa.
" Por primera vez en mi vida me siento normal y es una gran sensación", confesó.