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La Eurocámara pide al Gobierno de Duterte que ponga fin a ola de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales

El pleno del Parlamento Europeo ha instado al Gobierno de Rodrigo Duterte que ponga fin a la actual ola de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales en Filipinas y abra una investigación "inmediata" sobre estos hechos en una resolución aprobada este jueves por amplia mayoría.
Los eurodiputados han reconocido que el tráfico de drogas en el país constituye una preocupación seria a nivel nacional e internacional, pero han subrayado su preocupación por el "extraordinariamente elevado" número de muertes en operaciones policiales en el marco de la campaña contra las drogas y el crimen que han intensificado las autoridades.
Más de mil personas sospechosas de traficar y abusar de las drogas han muerto a manos de la Policía entre julio y principios de septiembre y más de 15.000 sospechosos han sido detenidos.
Los eurodiputados han condenado con firmeza el ataque contra un mercado en la ciudad de Davao el pasado 2 de septiembre, que dejó al menos 14 muertos y 70 heridos.
En el texto, han reclamado al Gobierno filipino que cumpla sus obligaciones internacionales y garantice el respeto por los Derechos Humanos y han pedido que la Embajada de la UE en el país supervise "cuidadosamente" la situación tras la declaración del estado de emergencia nacional declarado por el Gobierno tras el ataque.
Edgar Matobato, un antiguo sicario, ha asegurado en el Senado de Filipinas que Duterte dio personalmente órdenes de asesinar personas cuando era alcalde de Davao, en la que los activistas denuncian que se han llevado a cabo cientos de ejecuciones sumarias.
Duterte ha negado en reiteradas ocasiones haber estado vinculado con los asesinatos extrajudiciales, tanto en su etapa de primer edil como cuando ha llegado a la Presidencia del país. En una intervención que ha tenido este jueves por la tarde no ha mencionado las acusaciones del antiguo sicario.
Los grupos defensores de los Derechos Humanos han documentado unas 1.400 muertes por causas sospechosas en Davao desde principios de los años 90 y los detractores de Duterte dicen que los asesinatos extrajudiciales han aumentado desde que el mandatario asumió el cargo, el 30 de junio de 2016.
Más de 3.500 personas, unas 47 por día, han muerto en las últimas diez semanas, un 58 por ciento de ellas a manos de asaltantes no identificados y el resto en operaciones policiales, según las estimaciones de la propia Policía.