Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Erdogan y Xi acuerdan reforzar la cooperación bilateral para combatir el terrorismo

Los presidentes de Turquía y China, Recep Tayyip Erdogan y Xi Jinping, respectivamente, han acordado fortalecer la cooperación bilateral en materia antiterrorista, durante la reunión que han mantenido este sábado en el marco de la cumbre del G20.
Xi ha trasladado a Erdogan su confianza "en que ambas partes puedan lograr resultados incluso más sustantivos en la cooperación antiterrorista", según ha informado al agencia de noticias oficial del gigante asiático, Xinhua.
En concreto, Xi ha agradecido a Erdogan que Turquía haya afirmado que no permitirá que el territorio turco sea utilizado para llevar a cabo acciones contra la seguridad china, en alusión a la actividad insurgente de carácter islamista en el norte de China.
"La lucha contra el terrorismo es un tema a largo plazo y también es un tema ampliamente discutido por el G20", ha dicho Erdogan en declaraciones a los medios de comunicación tras la reunión, que se ha celebrado a puerta cerrada.
Turquía se ha convertido recientemente en uno de los protagonistas de la guerra siria al poner en marcha un operativo militar contra las organizaciones terroristas presentes en el país, entre las que incluye a las fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unido.
Además, las tropas turcas combaten desde hace tres décadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la UE. El PKK reclama una entidad política propia en el sureste de Turquía, de mayoría kurda.
A pesar de la coincidencia en la lucha antiterrorista, Ankara y Pekín están enfrentados por la cuestión uigur. Los uigures son una minoría étnica de confesión musulmana asentada en la región china de Xinjiang que denuncian una persecución cultural y religiosa por parte del régimen chino, que los vincula a la insurgencia islamista. Turquía ha prometido que recibirá "con los brazos abiertos" a los uigures que decidan huir.