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Los médicos esterilizan a Beatriz tras la cesárea, como ella había pedido

Los médicos del Hospital de Maternidad de San Salvador que atienden a Beatriz, la joven enferma que peleó en los tribunales para poder abortar, han esterilizado a la paciente tras la cesárea practicada el lunes, tal como ella misma había pedido.

La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, ha confirmado la esterilización en una comparecencia junto al equipo médico. Beatriz --nombre ficticio-- se recupera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital pero evoluciona de forma favorable y se encuentra estable, según informaciones recogidas por el portal de noticias 'El Salvador'.
Los médicos ya habían advertido el pasado 14 de abril de la necesidad de interrumpir el embarazo porque, de lo contrario, Beatriz podía fallecer a causa de una hemorragia obstétrica grave, del agravamiento del lupus o del fallo renal que padece, o de una preeclampsia.
La joven pidió a la Justicia que le permitiese abortar, una práctica prohibida en el país centroamericano independientemente de las circunstancias, pero la Corte Suprema de Justicia (CSJ) denegó en última instancia el recurso presentado.
La cesárea ha sido posible porque el Gobierno autorizó el pasado viernes un parto inducido, conforme al mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), que urgió a "adoptar y garantizar, de manera urgente, todas las medidas necesarias" para "evitar daños irreparables a los derechos a la vida, a la integridad personal y a la salud" de Beatriz.
El Gobierno ha aclarado que los médicos no indujeron el parto, sino que Beatriz comenzó con contracciones uterinas el domingo y, además, se había detectado una acumulación de líquido amniótico, lo que aconsejaba la intervención.
La joven, que ya había advertido de que si sobrevivía al proceso se esterilizaría, portaba un bebé anencefálico que, tal como estaba previsto, falleció al poco de nacer. El cuerpo del recién nacido permanece en la morgue del hospital a la espera de que la familia complete los trámites para reclamar el cadáver.