Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los primeros comicios de la era post Mubarak arrancan con una alta participación

El nuevo primer ministro egipcio, Kamal Ganzouri prevé formar gobierno esta semana

"Los egipcios están haciendo historia"

Los egipcios acuden masivamente a las urnas

Las protestas se siguen sucediendo por todo el país

En medio de las protestas que recorren el país y bajo la supervisión militar los egipcios han acudido a las urnas. Numerosos egipcios han hecho cola para votar en la primera gran prueba de una transición nacida en una euforia popular revolucionaria pero que ahora se ha visto estropeada por la desconfianza hacia los generales que sustituyeron a Hosni Mubarak. Cincuenta millones de electores han sido llamados a votar en un proceso que durará semanas. Las protestas, que piden a los militares que cedan el poder a una autoridad civil, no han cesado.
Egipto vive sus primeras elecciones democráticas en décadas, las primeras de la era post Mubarak. Cincuenta millones de egipcios están llamados a las urnas en un proceso que se alargará durante varios meses. Este lunes han comenzado las votaciones en varias provincias, entre ellas en El Cairo donde las multitudinarias manifestaciones no cesan.
Los egipcios desconfían de este proceso electoral y piden que sirva para devolver la libertad al país. En las próximas semanas se votará en las demás circunscripciones y después habrá una segunda vuelta. El nuevo parlamento no se formará hasta marzo y el nuevo presidente no tomará posesión del cargo antes del próximo verano. Mientras será la junta militar la que dirija el destino del país.
"Estamos haciendo historia"
"Estas son las primeras verdaderas elecciones en 30 años. Los egipcios están haciendo historia", dijo Walid Ata, de 34 años, un ingeniero que esperaba para votar en un colegio de camino a su trabajo en Alejandría.
En los nueve meses transcurridos desde que una revuelta puso fin a las tres décadas del mandato del ex presidente, el cambio político en Egipto ha vacilado, ya que los militares aparentemente están más centrados en la preservación de su poder y privilegios que en fomentar cualquier transformación democrática.
La frustración estalló la semana pasada en unas sangrientas protestas que costaron 42 vidas y obligaron al consejo militar a prometer un gobierno civil para julio después de las elecciones parlamentarias y unas presidenciales ahora previstas para junio, mucho antes de lo previsto previamente.
No hubo informaciones de importantes incidentes violentos en la jornada electoral. Sin embargo, se produjeron algunos enfrentamientos entre un grupo de mujeres en un colegio electoral de Alejandría que abrió tarde porque no habían llegado las papeletas.
Al menos 1.000 personas hacían cola frente a un colegio electoral en el distrito central de El Cairo de Zamalek cuando la votación comenzó a las 8:00 am (06:00 GMT). La cola se extendía alrededor de la manzana. Carteles de los candidatos y partidos adornaban la calle.
"Estamos muy contentos de estar aquí y participar en las elecciones", dijo Wafa Zaklama, de 55 años, que votaba por primera vez en unas elecciones parlamentarias. "¿Para qué servía antes?", se preguntó.
Votación segregada
En una Alejandría pasada por agua, hombres y mujeres votaban en largas colas separadas. "Estoy aquí para depositar mi voto. Es un deber nacional en este tiempo de crisis", dijo Abdula Metwali, de 55 años, que votaba antes de ir a trabajar.
Carteles de campaña de partidos islamistas, como el Partido Libertad y Justicia de los Hermanos Musulmanes, y el partido salafí Nur y el moderado partido Wasat adornaban las calles cercanas. Las tropas superaban a los policías que vigilaban los colegios.
La votación segregada para hombres y mujeres en segunda ciudad de Egipto y muchos otros lugares era un recordatorio del tejido religioso conservador de la sociedad principalmente musulmana del país, donde los cristianos coptos suponen el 10 por ciento de una población de 80 millones.
En los últimos meses se han creado muchos partidos tras el derrocamiento de Mubarak. Con el ex presidente, las consultas eran manipuladas de forma habitual y su Partido Nacional Democrático lograba de forma reiterada mayorías amplias en el Parlamento.
Unos 17 millones de egipcios pueden votar en la primera fase de votación de dos días. En las próximas semanas se votará en las demás circunscripciones y después habrá una segunda vuelta. El nuevo parlamento no se formará hasta marzo y el nuevo presidente no tomará posesión del cargo antes del próximo verano. Mientras será la junta militar la que dirija el destino del país.

El primer ministro egipcio prevé formar gobierno esta semana
El nuevo primer ministro egipcio, Kamal Ganzouri, ha revelado su intención de formar gobierno antes de que concluya esta semana y ha adelantado como día más probable el próximo jueves.
En declaraciones a la prensa coincidiendo con la primera jornada de elecciones parlamentarias, Ganzouri ha asegurado que "la formación del nuevo Gobierno será anunciado antes de finales de semana, quizás el jueves".
"Me he reunido hoy con el consejo militar para discutir la formación de un consejo consultivo civil que trabajará con el nuevo Gobierno", ha añadido. El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas prometió ayer la creación de este órgano como gesto hacia los manifestantes que reclaman el traspaso de poder a una administración civil.
Los opositores a la junta militar han criticado la elección de Ganzouri como primer ministro y han recordado que ya ejerció ese mismo cargo en la década de los noventa, durante el régimen de Hosni Mubarak. Otros sectores, en cambio, han aplaudido esta designación, anunciada la semana pasada tras la dimisión del anterior Ejecutivo, por considerar que Ganzouri ha permanecido al margen de la corrupción endémica.
Aplazado el cierre de los colegios electorales
La Comisión Electoral Suprema ha ordenado aplazar hasta las 21.00 horas (20.00 hora peninsular española) el cierre de la primera jornada de las elecciones para la Asamblea Popular, la Cámara Baja del Parlamento egipcio para facilitar la participación de los votantes, según ha informado el diario estatal 'Al Ahram' en su edición digital. La jornada está transcurriendo sin incidentes de gravedad.
La principal razón de la ampliación del horario serían los retrasos en la apertura de algunos colegios electorales debido a la falta de papeletas, urnas o porque los jueces encargados de la supervisión de los comicios en cada uno de los colegios han llegado tarde.
De hecho, el presidente de la Asociación de la Judicatura, Ahmed el Zend, ha denunciado que varios jueces han sido retenidos por los propios votantes, enfurecidos ante los retrasos en el proceso de votación. Algunos votantes llevan desde las 8.00 horas esperando infructuosamente la llegada de las papeletas para poder ejercer su derecho al voto.
El Zend ha podido hablar por teléfono con algunos de estos jueces, a los que les ha prometido que haría todo lo posible para que pudieran dormir esta noche con sus familias y les ha aconsejado no discutir con sus captores.
Alta participación
Los comicios, que servirán para determinar la nueva composición de la Cámara Baja y se desarrollarán en varias fases, marcan un hito en la historia egipcia y llegan envueltos en polémica. Cientos de miles de personas han vuelto a salir a las calles en las últimas semanas para reclamar al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que gobierna el país desde la salida de Mubarak, que ceda el poder a una administración civil y convoque cuanto antes elecciones presidenciales.
La votación, que se prolongará durante seis semanas y se desarrollará en tres fases, con dos días para cada una de ellas, marcará hasta qué punto los islamistas vetados en el antiguo régimen han ganado peso entre la población. Los Hermanos Musulmanes, el principal movimiento político, confían en que su partido obtenga un buen resultado, si bien todos los grupos están a la espera de ver cómo el sistema electoral, complejo, refleja finalmente la voluntad popular.
El sistema establece que los egipcios elijan tanto listas de partido como candidatos individuales. Los vencedores dentro de este último grupo serán anunciados el miércoles, de tal forma que se pueda celebrar una segunda vuelta el 5 de diciembre, mientras que las listas vencedoras no serán confirmadas hasta que el proceso haya concluido el próximo 11 de enero.