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Duterte afirma que los ejercicios militares de octubre serán los últimos que Filipinas realice con EEUU

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha anunciado este miércoles que los ejercicios militares que el país tiene programados para el próximo mes de octubre de forma conjunta con Estados Unidos serán los últimos que se celebren durante su mandato.
"Estoy notificándoselo a los estadounidenses: mantendré la alianza militar, el pacto militar RP-US (entre Filipinas y Estados Unidos) que nuestros países firmaron a comienzos de los cincuenta", ha indicado Duterte, en una rueda de prensa celebrada ante la comunidad filipina en Vietnam y recogida por la cadena ABS-CBN.
"Pero estableceré nuevas alianzas para el comercio. Y ustedes (los estadounidenses) tienen programados unos ejercicios militares que China no quiere. Os notifico que este será el último ejercicio militar. Conjunto, entre Filipinas y Estados Unidos. El último", ha remachado el dirigente.
Duterte está haciendo referencia a los Ejercicios de Aterrizaje de Anfibios de Filipinas (PHIBLEX), que se celebrarán del 4 al 23 de octubre en diferentes ubicaciones de Luzón, entre ellas en Palawan, frente a los arrecifes y afloramientos que se disputa Manila con Pekín.
Estos ejercicios serán los primeros que se celebren desde que Duterte asumió el cargo, el pasado 30 de junio. Durante las últimas semanas, la tensión ha aumentado entre Duterte y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, después de que el filipino insultara al estadounidense, exabruptos que impulsaron a Obama a cancelar un encuentro entre ambos que estaba previsto un día después.
Poco después, Duterte continuó con los insultos, tanto a Estados Unidos como a la propia Unión Europea, por criticar los abusos de Derechos Humanos y los asesinatos extrajudiciales que se llevan a cabo en el país en el marco de la lucha contra el narcotráfico, piedra angular de la política del mandatario.
Semanas después de los insultos, Duterte rebajó su tono y subrayó la necesidad de Manila de contar con Washington, principalmente por el conflicto con China por el mar de China Meridional, en el que ejerce de equilibrio en la disputa territorial.