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Duterte subraya que cualquier investigación externa debe ceñirse a las leyes filipinas

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se ha mostrado dispuesto a que Naciones Unidas investigue las presuntas ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en el marco de la lucha del Gobierno contra las drogas, aunque ha advertido de que cualquier pesquisa debe hacerse conforme a las leyes locales.
"Investigadme, pero vamos a seguir los parámetros judiciales filipinos", ha asegurado Duterte. "Les enseñaré el Código Penal y la Constitución de Filipinas. Si no hay delito de acuerdo a nuestras leyes, entonces ningún país puede decir que lo es", ha apostillado, según el periódico 'Inquirer'.
La encarnizada lucha de Duterte contra las drogas se ha saldado desde el 30 de junio con la muerte de más de un millar de personas. A pesar de las suspicacias internacionales, el Gobierno ha alegado en todo momento que su iniciativa respeta los Derechos Humanos y cumple con la legalidad.
El mandatario filipino ha invitado al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a visitar el país para comprobar de primera mano cuál es la situación. Respecto a sus controvertidas declaraciones --llegó a llamar "hijo de puta" a Obama--, Duterte ha aseverado: "Nuestro problema ahora no es mi boca, son las drogas".