Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Duterte se compara con Hitler y dice que quiere hacer con los drogadictos lo que él hizo con los judíos

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se ha comparado este viernes con Adolf Hitler y ha asegurado, a la vuelta de su visita oficial a Vietnam, que su idea es hacer con los drogadictos del país lo mismo que él hizo con los judíos.
"Hitler masacró a tres millones de judíos. Ahora, aquí hay tres millones de drogadictos", ha afirmado el polémico presidente filipino, según declaraciones recogidas por GMA.
"Me haría feliz poder matarlos", ha añadido, desde la ciudad de Dávao, señalando que su intención es acabar con el problema del país y "salvar a la próxima generación de la perdición".
Durante su intervención, Duterte ha vuelto a arremeter contra Estados Unidos y la Unión Europea por sus críticas a la manera en la que está gestionando la lucha contra el narcotráfico en el país, después de haber rebajado el tono días atrás tras una serie de encontronazos verbales con el presidente Barack Obama.
"Podéis llamarme lo que queráis, pero nunca caeré en la hipocresía como lo habéis hecho vosotros", ha afirmado, en referencia a Washington y al bloque europeo.
El presidente ha querido criticar la postura de los países occidentales hacia su política contra el narcotráfico, lucha que se ha saldado, desde que ganó las elecciones, con cerca de 3.000 narcotraficantes muertos, según datos de la Policía, y les ha acusado de utilizar un doble rasero, comparando a los caídos en su lucha contra la delincuencia con los refugiados que huyen hacia Europa.
"Cerráis las puertas. Es invierno. Hay migrantes que escapan de Oriente Próximo. ¿Dejáis que se pudran y ahora os preocupáis por la muerte de unos 1.000, 2.000 ó 3.000?", ha preguntado, en referencia a los países que se niegan a permitir la entrada de refugiados.
Si bien ha repetido su negativa a las acusaciones que le señalan de ser responsable de ejecuciones sumarias, Duterte ha vuelto a insistir en que no existe ninguna ley en Filipinas que le impida amenazar a los delincuentes.