Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Duterte rebaja el tono y asegura que Filipinas "necesita a Estados Unidos después de todo"

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha rebajado su tono hacia el Gobierno estadounidense tan solo unas semanas después de que Barack Obama cancelara el encuentro que iba a mantener con éste por haberle insultado, y ha señalado que Filipinas "necesita a Estados Unidos, después de todo".
En declaraciones recogidas por el diario 'Inquirer', Duterte ha indicado que la necesidad de Manila de contar con Washington radica principalmente en el conflicto con China por el mar de China Meridional, en el que ejerce de equilibrio en la disputa territorial.
"Nunca les he dicho que se vayan de Filipinas, pero después de todo, les necesitamos ahí, en el mar de China", ha indicado, antes de recalcar que Manila no cuenta con armamento, si bien ha afirmado que Filipinas no está preparado para iniciar una guerra con China --y que tampoco quiere que suceda--, porque podría acabar siendo una "masacre".
La tensión entre China y Filipinas se elevó el pasado mes de julio cuando el Tribunal Permanente de Arbitraje dio la razón a Filipinas en su disputa marítima con China y determinó que este último país no tiene ningún derecho "histórico" al que agarrarse para reclamar ciertas zonas del mar Meridional.
"No hay base legal para que China reclame derechos históricos sobre los recursos dentro de las áreas marítimas que entran en la 'línea de los nueve puntos', asegura el tribunal, en alusión a una línea de demarcación establecida en un mapa de 1947.
Asimismo, el organismo concluyó que las patrullas llevadas a cabo en la zona por parte de China han amenazado la integridad de los pesqueros filipinos y ha alertado de los daños causados en los arrecifes de coral por las distintas obras realizadas durante los últimos años.
Desde entonces, el presidente filipino ha buscado mantener una reunión bilateral con China, y ha afirmado que insistirá en que se celebren estas conversaciones.
POR ENCIMA DEL HOMBRO
A pesar de haber rebajado el tono hacia el Gobierno de Barack Obama, Duterte ha insistido en que Estados Unidos continúa mirando a los filipinos "por encima del hombro".
"Realmente no tengo ni idea qué es lo que pasa con los estadounidenses. Nos miran como si estuviéramos por debajo", ha asegurado.
Estas declaraciones llegan tan solo unos días después de que arremetiera de nuevo, no sólo contra Estados Unidos, sino también contra la Unión Europea, a quienes calificó como "huevos podridos", después de que estos criticaran los abusos de Derechos Humanos y los asesinatos extrajudiciales que se llevan a cabo en el país en el marco de la lucha contra el narcotráfico, piedra angular de la política del mandatario.
Tras estas críticas, Duterte respondió con dureza. "Cuando leí la condena de la Unión Europea, les dije: 'Que os jodan'. Lo estáis haciendo para expiar vuestros pecados", señaló el polémico presidente.