Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Grupos de separatistas prorrusos toman edificios oficiales en Ucrania

Manifestantes prorrusos en DonetskReuters

El efecto Crimea se propaga por otras regiones de Ucrania, donde los activistas prorrusos continúan al asalto de los edificios oficiales. "Queremos unirnos a Rusia", alegan los asaltantes. Y no están solos. Al grito de ‘No pasarán’, muchos ciudadanos los jalean con proclamas a favor de Moscú. De este modo, bandas de hombres armados se han hecho fuertes también en otras comisarías y edificios gubernamentales de otras localidades del este.

Además, los manifestantes de la ciudad de Donetsk han salido a las calles para declarar la creación de una "República Popular" tras la dimisión del jefe de Policía regional, Kostiantin Pozhidayev, por las presiones de los simpatizantes prorrusos que exigen la independencia respecto de Ucrania.A
"Ya no soy el jefe del departamento de Policía regional. He dimitido", ha anunciado Pozhidayev ante la población. "Ahora, informaré al ministro del Interior, Arsek Avakov, de mi decisión", ha añadido en comentarios recogidos por la agencia ucraniana Ukrinform.
Mientras tanto, ha seguido la manifestación en las calles de la localidad ucraniana. Los simpatizantes de Moscú han avanzado a gritos de 'La Policía con el Pueblo' y 'Rusia, Rusia', acompañados de algunas unidades antidisturbios, Berkut, que han manifestado su intención de respaldar a los manifestantes.
Los manifestantes han aprovechado para entregar octavillas en las que se declara la 'República Popular de Donetsk', en línea con los sentimientos independentistas que han aflorado en el este del país, donde se concentra un importante sector prorruso, y en el que varios edificios gubernamentales se encuentran bajo control de los activistas afines a Moscú.