Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Decenas de miles de personas protestan en Bucarest contra el plan del Gobierno para despenalizar delitos

Decenas de miles de personas se han manifestado nuevamente este domingo en la capital de Rumanía, Bucarest, para protestar contra el plan del Gobierno para despenalizar algunos delitos y perdonar a condenados.
Los participantes han portado banderas rumanas y pancartas en las que se podía leer 'Mandato para representar, no para abusar', 'Referéndum' y 'Detened la corrupción', según ha informado la agencia rumana de noticias Agerpres.
Los manifestantes han marchado desde la plaza de la Universidad hacia la plaza Unirii, una de las más importantes de la localidad.
La Policía ha mantenido un gran despliegue en la zona, si bien por el momento no se han registrado incidentes.
El domingo pasado, más de 20.000 personas, entre ellos el presidente, Klaus Iohannis, se concentraron en la capital, mientras que decenas de miles de personas lo hicieron en ciudades como Cluj Napoca, Iasi, Timisoara y Sibiu.
El propio Iohannis ha reclamado al Gobierno que no apruebe este plan a través de decretos de emergencia, en medio de las críticas sobre su posible uso para hacer frente a las operaciones contra la corrupción.
La propuesta del Ejecutivo del primer ministro, Sorin Grindeanu, ha sido también criticada por el Tribunal Supremo, la Fiscalía General, la Fiscalía Anticorrupción, así como numerosos grupos civiles.
Entre los planes figura despenalizar los delitos por abuso de poder que causen daños económicos inferiores a 200.000 lei (unos 44.385 euros), así como perdonar a condenados a penas menores a cinco años por determinados delitos.
Asimismo, el Gobierno propone reducir a la mitad las condenas a todos aquellos mayores de 60 años, enfermos terminales o con hijos a su cargo, independientemente de su edad.