Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cumbre en la Casa Blanca entre Obama y líderes europeos para tratar la crisis

Imagen de archivo del presidente de EEUU, Barack ObamaEFE

EEUU y la UE acuerdan celebrar el 28 de noviembre su cumbre bilateral en Washington

Estados Unidos y la Unión Europea han acordado celebrar el próximo 28 de noviembre su cumbre bilateral en Washington a invitación del presidente estadounidense, Barack Obama. Se espera que la cita esté muy centrada en la crisis económica y en cómo promover oportunidades para la creación de empleo y crecimiento.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, representarán a la UE en la cumbre e irán acompañados por la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton.
Además de la crisis económica, ambas partes repasarán el estado de las relaciones bilaterales y sondearán oportunidades para promover el crecimiento y el empleo. Estados Unidos y la UE han apostado por estrategias diferentes para tratar de salir de la crisis --estímulos económicos y austeridad de forma respectiva-- aunque hasta ahora la economía estadounidense se ha mantenido estancada, mientras que la UE, especialmente la eurozona, se ha sumido en una crisis de deuda sin precedentes.
   En la última cumbre bilateral, celebrada en noviembre de 2010 en Lisboa coincidiendo con la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en la capital portuguesa, Bruselas y Washington ya se comprometieron a cooperar para favorecer el crecimiento y el empleo en sus economías.
De manera particular, Obama y los dirigentes europeos analizarán como apoyar mejor la transición democrática y la prosperidad de los países del norte de África y Oriente Próximo cuyos ciudadanos han llevado a cabo revoluciones y protestas contra sus regímenes dictatoriales con el objetivo de promover allí los valores comunes de ambos lados del Atlántico.
Asimismo, darán seguimiento a algunos de los compromisos pactados en Lisboa: impulsar la democracia y los Derechos Humanos, la lucha contra el terrorismo y la prevención de la proliferación de armas de destrucción masiva.