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El Consejo de Seguridad de la ONU pide a Jamé que entregue el poder de forma "pacífica y ordenada"

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha reclamado este miércoles al presidente de Gambia, Yahya Jamé, que entregue el poder al mandatario electo, Adama Barrow, de forma "pacífica y ordenada".
"El Consejo de Seguridad reitera su petición al presidente saliente y a las autoridades gambianas para que respeten totalmente los resultados de las elecciones presidenciales del 1 de diciembre", ha indicado el organismo.
Así, ha resaltado la necesidad de que el presidente "reconozca la voluntad del pueblo (...) y entregue el poder a Barrow el 19 de enero de 2017, tal y como contempla la Constitución".
El organismo ha pedido además que se garantice la seguridad de Barrow y de todos los ciudadanos del país, reclamando "la máxima contención" a las fuerzas de seguridad.
El comunicado ha sido publicado apenas un día después de que Jamé subrayara que no abandonará el cargo, criticando la mediación encabezada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO).
"No soy un cobarde. Mis derechos no pueden ser intimidados y violados. Esta es mi posición. Nadie puede quitarme la victoria salvo Dios todopoderoso", dijo, en unas declaraciones emitidas por la televisión estatal.
Así, recalcó que no entregará el poder el 18 de enero, cuando termina su mandato, agregando que los encuentros con los mediadores de la CEDEAO "fueron una formalidad".
La Comisión Electoral de Gambia declaró el triunfo de Barrow en las elecciones por 227.708 votos (un 43 por ciento) frente a los 208.487 sufragios (un 40 por ciento) conseguidos por Jamé.
Aunque en un principio reconoció su derrota electoral e incluso se ofreció a ayudar a Barrow con la transición, un día después se retractó y rechazó los resultados oficiales "en su totalidad", argumentando que las pesquisas de su equipo habían revelado "errores inaceptables".
La semana pasada, el Ejército entró en la sede de la Comisión Electoral Independiente, dando instrucciones a su presidente, Alieu Momar Njai, para que se marchara.
Posteriormente, el partido gubernamental, el APRC, impugnó ante el Tribunal Supremo el resultado oficial de las presidenciales.
La Comisión Electoral de Gambia, la CEDEADO, la Unión Africana y, más recientemente, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas han instado a Jamé a admitir su derrota en las urnas y facilitar una transición pacífica después de 22 años de Gobierno.
El triunfo de Barrow ha generado grandes expectativas dentro y fuera de Gambia. El líder opositor había prometido devolver al país al Tribunal Penal Internacional (TPI) y a la Commonwealth y la Justicia se había aventurado a liberar a varios presos políticos.