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Los colombianos eligen a un Congreso que legalizará los acuerdos de paz con las FARC

Elecciones legislativas en ColombiaReuters

Los colombianos eligen un Congreso que será clave para la llamada etapa del postconflicto, ya que la principal tarea de las nuevos legisladores será dar cauce legal a los acuerdos alcanzados en la mesa de negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para sellar la paz. Su principal obstáculo será la oposición del 'uribismo', que podría hacerse fuerte en la sede legislativa.

Unos 32 millones de colombianos están llamados a las urnas de los 10.727 centros de votación habilitados en todo el país para designar a los 168 miembros de la Cámara de Diputados y a los 102 del Senado de entre 2.301 candidatos.
Según los últimos sondeos sobre intención de voto, se espera que la coalición de Gobierno, formada por los partidos Conservador, Liberal, Verde y Cambio Radical -conocidos como los Partidos de la 'U'- obtenga la mayoría de los escaños tanto de la Cámara de Diputados como del Senado.
Sin embargo, también pronostican una fuerte entrada de Centro Democrático, el partido creado por el ex presidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010), tras su escisión ideológica del Gobierno del que fuera su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, por el polémico proceso de paz con las FARC.
También será significativa la participación, por primera vez en 12 años, de Unión Patriótica (UP), partido de origen guerrillero cuya personalidad jurídica, y con ello su derecho a concurrir a unas elecciones, le fue devuelta el pasado mes de julio por el Consejo de Estado al reconocer el "exterminio físico" de sus miembros a manos de grupos paramilitares.
La campaña de UP ha estado marcada por el ataque que el pasado mes de febrero sufrió su aspirante a la Presidencia, Aída Abella, cuando miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dispararon contra su caravana electoral, según aclaró posteriormente la guerrilla, "por error".
"Yo me reuní con sus líderes hace unos días para que ese partido, que sufrió lo que sufrió en el pasado, hoy sienta que aquí hay una democracia que le ofrece las garantías necesarias para que pueda participar sin ningún tipo de restricción y sin ningún tipo de amenaza en el proceso electoral", ha dicho Santos.
El principal obstáculo de estos comicios será la abstención electoral, tradicionalmente alta en las elecciones al Congreso, a la que podría sumarse, de acuerdo con las últimas encuestas, un 27 por ciento de votos en blanco. Por ello, el jefe de Estado ha insistido en su llamamiento a acudir a las urnas.
"Las democracias se fortalecen en la medida en que la gente participe cada vez más en la escogencia de sus mandatarios y, en este caso, es ni más ni menos que el Congreso, el poder supremo de la nación en materia legislativa", ha subrayado Santos.
ETAPA DEL POSTCONFLICTO
Si en algo se distinguen estas elecciones legislativas de las anteriores es que serán las primeras que se celebren desde que el Gobierno y las FARC se sentaron en la mesa de negociaciones de La Habana, hace ya 16 meses, para poner fin a un conflicto armado que ha desangrado a Colombia con 300.000 víctimas en más de medio siglo.
"Es una escogencia muy relevante porque este Congreso va a tener un papel especialmente importante por la coyuntura que está viviendo el país en materia de, por ejemplo, el proceso de paz", ha recordado recientemente Santos.
De los nuevos diputados y senadores dependerá que los acuerdos alcanzados por las delegaciones de paz en la capital cubana se transformen en leyes que puedan ser ratificadas posteriormente por los colombianos en un referéndum, sentando así las bases de la etapa del postconflicto.
Entre los acuerdos a los que el Congreso deberá dar forma jurídica destaca el alcanzado el pasado 6 de noviembre sobre la participación de las FARC en la vida política colombiana, que determinará qué guerrilleros podrán reciclarse como legisladores y mandatarios y cuáles deberán pagar por los crímenes cometidos.
Para todo ello será fundamental el juego de mayorías que surja de los comicios de este domingo, ya que el 'uribismo', firme opositor del proceso de paz con las FARC, ha adelantado que utilizará todos los medios a su alcance para imposibilitar la entrada de "terroristas" al Congreso y la Casa de Nariño.
"Cuando el crimen es campeón no se dan condiciones en el corazón del ser humano para perdonar al criminal. La falta de Justicia puede llevar a que haya acuerdos de paz en La Habana y más violencia en Colombia", ha advertido Uribismo.
"LAS ELECCIONES MÁS SEGURAS"
Según Santos, estás elecciones legislativas se distinguirán también por "ser las más seguras en la historia reciente de Colombia", en gran parte, porque, a pesar de que el proceso de paz no ha llevado a un alto el fuego bilateral, las FARC -conscientes de lo que se juegan este domingo- han expresado su deseo de que transcurran con total normalidad.
Desde hace meses, las instituciones y fuerzas de seguridad colombianas trabajan para que tanto los electores como los partidos políticos y sus candidatos cuenten con todas las garantías en estos comicios, lo que ha permitido -según datos de la Defensoría del Pueblo- "una reducción sustancial, del 34 por ciento, en el número de municipios con algún tipo de riesgo".
Además, más de 270.000 efectivos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional ya se encuentran por todo el territorio nacional para garantizar la seguridad durante la jornada electoral, lo que se traduce en un aumento del 23 por ciento de la capacidad de la Fuerza Pública, respecto a los últimos comicios, celebrados en 2010.
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ha explicado que con este despliegue se asegurará el 99,5 por ciento de los puestos de votación y el 99,93 por ciento de las mesas electorales "para que todos los colombianos ejerzan su derecho al voto".