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Condenado a cinco años de cárcel un líder opositor por secuestrar a tres miembros de la Guardia Republicana

Un tribunal de República Democrática del Congo (RDC) ha condenado este miércoles a cinco años de cárcel al líder opositor Franck Diongo por el secuestro de tres miembros de la Guardia Republicana.
La Fiscalía había reclamado una pena de 15 años de prisión, mientras que los abogados de la defensa han denunciado que se trata de un proceso político, según ha informado el diario local 'Actualité'.
Diongo ha sido hospitalizado durante la jornada y, pese a que ha abandonado el servicio de urgencias, permanece ingresado en un hospital de la capital, Kinshasa.
Las autoridades detuvieron a Diongo, presidente del Movimiento Lumumbista Progresista (MLP), el 19 de diciembre en Kinshasa tras acusarle de haber secuestrado a tres miembros de la Guardia Republicana.
Poco antes, el propio opositor había anunciado la detención de tres agentes vestidos de paisano que habían ido a por él "para matarle".
La detención tuvo lugar en medio de grandes tensiones en el país por las manifestaciones contra el presidente, Joseph Kabila, cuyo mandato llegaba a su fin durante la jornada, si bien continuará en el cargo al menos hasta que se celebren elecciones en abril de 2017.
El jefe del nuevo gobierno de unidad, Samy Badibanga, hizo la semana pasada un llamamiento a la unión durante la ceremonia en la que tomó posesión del cargo.
Precisamente, Badibanga es uno de los opositores que participaron en el diálogo con el Gobierno. Fue elegido diputado en 2011 por el partido opositor Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS), que lidera Etienne Tshisekedi.
Sin embargo, el principal bloque opositor rechaza el acuerdo que considera una treta. Las conversaciones bajo la mediación de la Iglesia católica no han conseguido llegar a ningún compromiso.
De hecho, Tshisekedi reclamó la semana pasada a la población que no reconozca a Kabila como presidente del país, pidiendo que resista "de manera pacífica" ante los intentos del mandatario de extender su mandato.
Asimismo, recalcó que Kabila "ha perdido su legalidad y su legitimidad al frente del país", afirmando que el mandatario está cometiendo una "violación consciente de la Constitución", acusando al presidente de "alta traición".
Los diplomáticos temen una escalada de la violencia que desencadene en un conflicto como el que vivió el país entre 1996 y 2003 en el que murieron millones de personas, atrajo a los ejércitos de los vecinos y provocó enfrentamientos entre grupos armados por la riqueza mineral y el uso de la violación masiva como arma estratégica.
Los jóvenes activistas han dicho que se han inspirado de Burkina Faso, donde Blaise Compaoré fue depuesto en 2014 por protestas populares cuando intentaba prolongar su mandato de 27 años.
Al igual que en Burkina, las protestas en RDC vienen motivadas en parte por la desesperación económica. El país cuenta con los mayores yacimientos de cobre y metales de África usados para aparatos tecnológicos, como el cobalto y el coltán, pero la caída de los precios ha provocado la reducción del presupuesto y una caída del 30 por ciento del franco congoleño.