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La Comisión Electoral de Kenia investigará el supuesto ciberataque denunciado por Odinga

La Comisión Electoral de Kenia ha anunciado este miércoles que investigará la denuncia que ha realizado el líder opositor Raila Odinga, según el cual el sistema informático encargado de registrar el voto en los comicios presidenciales del pasado martes sufrió un ciberataque que permitió manipular los resultados.
"Como Comisión Electoral, debemos ver la metodología para verificar las denuncias sobre un ataque informático", ha dicho el jefe de la institución keniana, Wafula Chebutaki.
Además, ha explicado que, "en el caso de que haya discrepancias entre la copia física de los resultados y los resultados electrónicos, la copia física firmada por los agentes (electorales) es la definitiva".
Chebutaki ha aprovechado para pedir a los kenianos que esperen los resultados de esta investigación "en paz". "Me gustaría agradecerles de nuevo que acudieran en masa a votar", ha añadido.
Según el último boletín de la Comisión Electoral, con el 85 por ciento del escrutinio completado, el presidente, Uhuru Kenyatta, sigue a la cabeza, con un 54,8 por ciento de los votos, frente al 44,3 por ciento que adjudica a Odinga.
Odinga ha denunciado en una rueda de prensa celebrada este miércoles en Nairobi que el sistema informático de la Comisión Electoral ha sufrido un ciberataque que ha permitido manipular las datos de los comicios del 8 de agosto.
Por ello, el disidente keniano ha considerado que estas elecciones no son válidas y ha exigido a Kenyatta que renuncie, tal como hizo en las últimas votaciones, en 2013, aunque entonces no tuvo éxito.
El candidato opositor ha hecho un llamamiento a la calma, si bien al mismo tiempo ha subrayado que no puede controlar a su "gente", lo que hace temer un nuevo estallido de violencia.
En 2007, cuando Odinga perdió frente al entonces presidente, Mwai Kibak, la violencia postelectoral se saldó con más de mil muertos y 600.000 desplazados en apenas dos meses.
De momento, se han registrado disturbios en Kisumu, una ciudad portuaria del este de Kenia. Un centenar de simpatizantes de Odinga han levantado barricadas incendiadas y la Policía ha respondido con gases lacrimógenos.