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La Casa Blanca respalda la operación de Turquía contra el PKK

Desde la Casa Blanca se ha respaldado la operación militar del Gobierno de Turquía contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, al cual han calificado como "grupo terrorista". El PKK dio por finalizado un alto al fuego que duró tres años tras los ataques desde Turquía a las posiciones kurdas. Tras el fin de la tregua dos soldados turcos han fallecido y cuatro han resultado heridos en un ataque del PKK.

La Casa Blanca ha aplaudido la operación militar que Turquía ha emprendido contra Estado Islámico y el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que declaró ayer inválido el alto el fuego que mantenía con Ankara desde 2012 para dar una oportunidad a la paz.
El asesor del enviado especial del presidente, Barack Obama, en la coalición contra Estado Islámico, Brett McGurk, aseguró en Twitter que "no existe conexión entre los ataques contra el PKK y el reciente entendimiento entre EEUU y Turquía para luchar contra Estado Islámico", pero fuentes de la delegación que acompaña a Obama en Kenia reiteraron que el PKK es un grupo terrorista.
En Twitter, McGurk declaró "el respaldo completo" al derecho de Turquía "a la autodefensa" y condenó los ataques del grupo liderado por Abdulá Ocalan, en prisión.
Fin de la tregua
El PKK, por su parte, hizo saber que la tregua que hasta el momento tenía pactada con el Gobierno de Ankara carece de significado tras los ataques aéreos del Ejército turco contra sus posiciones efectuados durante las últimas horas. "La tregua ya no tiene sentido después de los intensos ataques aéreos del Ejército turco invasor", según ha hecho saber el PKK en referencia al alto el fuego acordado hace tres años para poner fin a uno de los conflictos más violentos de las últimas décadas en Turquía.
Las conversaciones de paz entre el PKK y el Gobierno turco comenzaron en octubre de 2012 con el objetivo de dar fin a una guerra que ha provocado más de 40.000 muertos en 30 años, y que ha detenido el crecimiento de la región del sudeste de Turquía, de mayoría kurda.
Menos de 24 horas después de esta declaración, dos soldados turcos han muerto y otros cuatro han resultado heridos al estallar un coche bomba y un número todavía indeterminado de explosivos de fabricación casera en la localidad de Diyarbakir, en el sureste del país, según ha informado este domingo el Ejército en un comunicado.
El Ejército ha acusado de este ataque a milicias kurdas, actualmente objetivo de una operación militar que proseguirá en las próximas horas de acuerdo con la nota.