Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El CICR advierte de que las consecuencias humanitarias de la violencia en Colombia "persistirán durante años"

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, ha advertido este lunes de que aunque da la bienvenida al fin de las hostilidades entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), las consecuencias humanitarias de la violencia en el país "persistirán durante años".
"Mantenemos el optimismo frente a los que puede lograrse tras finalizar las hostilidades entre el Gobierno colombiano y las FARC", ha garantizado Maurer, que ha viajado este lunes a Colombia para reunirse con las autoridades colombianas y analizar las necesidades humanitarias del país.
Maurer ha afirmado que la firma del acuerdo entre las autoridades colombianas y las FARC "es una muy buena noticia en un mundo saturado de conflictos armados".
No obstante, el presidente del CICR ha señalado que "las consecuencias humanitarias del prolongado conflicto armado que ha vivido Colombia persistirán durante años". "La presencia de otros actores armados y las consecuencias de la violencia siguen planteando retos para la acción humanitaria del país", ha subrayado.
En su visita a Colombia, Maurer está acompañado por representantes de empresas privadas que apoyan el trabajo del CICR en el país a través del Grupo de Apoyo Corporativo de la organización.
Las FARC están inmersas en el mayor operativo de su historia para trasladar a más de 4.000 guerrilleros a las zonas veredales donde deberán concentrarse este martes, como fecha límite, para completar su paso a la vida civil.
Conforme a lo acordado por el Gobierno y las FARC, la guerrilla tiene un plazo máximo de 180 días, a contar desde el 1 de diciembre, cuando los textos de La Habana fueron ratificados por el Congreso, para entregar todas las armas al Mecanismo de Monitoreo y Verificación --integrado por las partes y Naciones Unidas--.
Con la inauguración de las zonas veredales "se silenciarán definitivamente las armas" culminando así la etapa de la guerra, pero comenzará "una igualmente difícil, con desafíos enormes, que es la construcción de la paz" en sí misma, ha recalcado el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.