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Bruselas niega "chantaje" de China y mantiene que cumbre fue un éxito pese a divergencias comerciales

La Comisión Europea ha negado "presión" o "chantaje" de China a la Unión Europea durante la cumbre bilateral entre la UE y China el pasado viernes y ha mantenido que la cita fue un éxito a pesar de que sus divergencias comerciales impidió la adopción de la declaración conjunta final, incluido un anejo en el que ambas partes se comprometían a reforzar su cooperación para aplicar el Acuerdo de París para atajar el cambio climático.
"No nos hemos sentido bajo presión ni chantaje en la UE", ha asegurado en rueda de prensa el principal portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, al ser preguntado si considera que la cumbre fue un fracaso o fue la "más fructífera y más prometedora" hasta ahora, como aseguró el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El portavoz del Ejecutivo comunitario ha insistido en que la cumbre permitió constatar "acuerdo en prácticamente todo", incluido respecto a la aplicación del Acuerdo de París. "La UE y China han hecho saber urbi et orbi que siguen implicados en la aplicación del Acuerdo de París", ha recalcado.
"La Comisión subscribe plenamente la manera en que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha descrito el resultado de esta reunión", ha asegurado.
"No es desconocido que hay ciertas divergencias de opiniones en lo que se refiere a ciertos aspectos de la política comercial", ha ironizado, insistiendo con todo en que en estos asuntos las diferencias también "se están reduciendo". "Es cómo evaluamos la cumbre", ha remachado, insistiendo en que "en el fondo de las cuestiones, ha habido un acuerdo sobre todo, incluido sobre el clima".
Las diferencias entre la Unión Europea y China sobre la sobreproducción de acero por parte de China que preocupa al bloque europeo y el estatus de economía de mercado que Pekín exige a la UE que le reconozca en virtud de su adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC) impidieron la aprobación de la declaración conjunta al término de la cumbre, incluido su anexo en el que ambas partes cerraban filas con el Acuerdo de París tras el anuncio de la salida de EEUU del acuerdo.
El primer ministro chino, Li Keqiang, avisó de que "la UE debe cumplir la obligación del artículo 15 del Protocolo de Adhesión de China a la OMC", en virtud del cual debía reconocerle como economía de mercado 15 años después de su adhesión a la organización internacional.
"Esto enviará una señal a la sociedad y al mercado de que ambos respetamos las normas internacionales y mantenemos el multilateralismo", subrayó en rueda de prensa
El Ejecutivo comunitario siempre condicionó dar el estatus de economía de mercado a China a que resolviera el problema de la sobreproducción de acero chino que luego vende a Europa a precios por debajo del coste de mercado, perjudicando a los productores europeos.
Posteriormente propuso reforzar los instrumentos de defensa comercial y poder imponer aranceles más altos en caso de prácticas anticompetitivas, eliminando por otro lado la lista de países que no tienen estatus de economía de mercado.