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Bruselas admite que sería más fácil negociar acuerdos bilaterales de readmisión de inmigrantes con Marruecos

El comisario de Política de Vecindad Europea, Johannes Hahn, ha admitido que sería "más fácil" negociar acuerdos bilaterales de readmisión de inmigrantes en situación irregular con países como Marruecos y Argelia y ha cuestionado si no hay que "cambiar" los mandatos de negociación.
"Los mandatos dicen que estos acuerdos no sólo se refieren a los ciudadanos de estos países sino también de los nacionales de terceros países", ha explicado en rueda de prensa el comisario de Política de Vecindad Europa, que acaba de regresar de su visita de Argelia.
Hahn ha recordado que la UE lleva intentando negociar "durante muchos años" acuerdos de readmisión de inmigrantes irregulares con países como Marruecos y Argelia y ha cuestionado "si debe hacer una modificación en (el mandato de negociación de) los acuerdos sobre retorno".
"Es obvio que sería más fácil negociar solo acuerdos bilaterales pero el mandato compete a nuestros estados miembro", ha explicado, al ser preguntado si cree que sería más fácil limitar los acuerdos de readmisión exclusivamente a los ciudadanos marroquíes y argelinos y excluir al resto de terceros nacionales que lleguen a la UE de forma irregular a través de ambos países.
El comisario de Política de Vecindad Europea ha admitido que la cooperación con los países del Sur del Mediterráneo constituye "una contribución sustancial para atajar la crisis de inmigración" pero ha avisado de que la inmigración "es un problema complejo, que no desaparecerá sólo con medidas a corto plazo".
"Nuestro objetivo global es estabilizar la región. Esto significa en concreto crear condiciones para garantizar la paz, la resiliencia, el buen gobierno y en términos económicos ofrecer perspectivas de empleo para la gente, especialmente los jóvenes", ha explicado.
"La estabilización no solo va de impedir la inmigración, sino de establecer asociaciones sostenibles y hechas a medida con los países del sur, para atajar un número de desafíos comunes", ha explicado, insistiendo en que la inmigración es sólo uno de los desafíos a atajar, pero también la amenaza terrorista. "El terrorismo se propagará donde no hay estructuras de gobierno establecidas y donde las condiciones económicas y sociales son pobres", ha avisado.
El comisario ha dejado claro por ello que la primera prioridad de la UE es "apoyar el desarrollo socioeconómico a través de programas hechos a medida y a largo plazo" en los diferentes países del sur del Mediterráneo, concentrando los recursos "en las reformas más urgentes" y ha explicado que la UE ya ha cerrado acuerdos sobre prioridades con Líbano, Jordania y Argelia y esperan concluirlas este martes con Egipto, incluido en materia de Estado de Derecho.
"Europa debe tener todo el interés en ayudar a Egipto a hacer frente a sus enormes desafíos económicos", ha avisado el comisario, recordando que el país necesita crear "más de dos millones de nuevos empleos cada año" para atender el crecimiento "neto" de población de 7.000 personas al día.
"Tenemos que establecer estrategias a largo plazo para permitir el desarrollo durable a largo plazo" en cada país, ha explicado el comisario, que ha defendido el "modelo" de transición democrática que representa Túnez, al que la UE ha brindado "asistencia financiera sustancial" y ha subrayado que "es muy importante" que la UE mantenga "una línea presupuestaria especial para la Política de Vecindad, sea para el sur o el este" en el próximo presupuesto multianual europeo.
Hahn ha dejado claro que los socios del sur de la UE "no quieren reducir la cooperación sólo a la inmigración" y que ha avisado de que sólo habrá "éxito" con las reformas en estos países si ambas partes trabajan "como socios" y el bloque ayuda a los países a "identificar y explotar su propio potencial".