Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bolivia se querellará contra la aerolínea LaMia y apunta a un presunto tráfico de influencias

El Gobierno de Bolivia ha anunciado este domingo que presentará una querella contra la aerolínea LaMia tras el siniestro del avión que trasladaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense a Colombia, apuntando a un presunto tráfico de influencias.
El ministro de Obras Públicas boliviano, Milton Claros, ha señalado que la investigación ha desvelado un supuesto incumplimiento de deberes y de control interno, así como a una omisión de denuncia.
En una entrevista concedida a la cadena de televisión local Patria Nueva, ha detallado que las sospechas se fundamentan en el parentesco entre un exdirector Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el director general de LaMia.
Así, ha señalado que se trata de Gustavo Vargas Villegas y Gustavo Vargas Gamboa --padre e hijo, respectivamente--, por lo que se investigará la autorización de explotación aérea del organismo a la citada aerolínea.
"Nos llama poderosamente la atención que exista una relación entre servidores y esta aerolínea. Vamos a llegar hasta el fondo del asunto, que tipo de relación se ha tendido y vamos a iniciar las acciones penales y civiles que correspondan", ha dicho.
"Nos estamos querellando como Gobierno en contra de la empresa LaMia y los funcionarios", ha remachado Claros, tal y como ha recogido el diario local 'El Deber'.
Durante la jornada han sido enterrados tres de los cinco bolivianos fallecidos en el siniestro aéreo, todos ellos miembros de la tripulación, tal y como ha informado el diario 'La Razón'.
El avión se estrelló en lunes por la noche en la zona del Cerro Gordo de la Unión, en el departamento de Antioquia, tras haber informado de que sufría un fallo eléctrico.
A bordo de la aeronave viajaban 77 personas, entre jugadores, acompañantes, técnicos, periodistas y tripulantes, de los que solo han sobrevivido seis. Las víctimas son de nacionalidad brasileña, boliviana, paraguaya y venezolana.