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El asesinato de James Foley podría no ser el último

Alerta en occidente por el asesinato de un periodista en Irak. Con la cabeza rapada, de rodillas y vestido con un uniforme naranja que recuerda a los de los presos de Guantánamo. Es el periodista estadounidense Jim Foley. A su lado, de pie, su verdugo, embozado de negro y con un cuchillo que agita amenazador. Le obliga a recitar consignas contra Estados Unidos. La grabación termina con el joven degollado. No habíamos vuelto a saber nada de Foley - un veterano reportero - desde que fue secuestrado a punta de pistola  en el norte de Siria en noviembre de 2012. Nunca hubo petición de rescate, ni contactos con sus padres que suplicaron en esta rueda de prensa un poco de compasión a los secuestradores. Este martes, encendieron una vela en su cuarto. Ahora se analiza al detalle el vídeo, porque finaliza con otra imagen inquietante: la de este otro periodista estadounidense, Steven Joel Sotloff, al que aseguran, ejecutarán también. También ha llamado la atención: el marcado acento británico del verdugo, lo que explica esta otra imagen: el apresurado regreso a Londres del Primer ministro británico. David Cameron calcula que hay cerca de 400 de sus ciudadanos en las filas de los terroristas del Esta Islámico. A algunos los hemos visto en estos vídeos de propaganda, cometiendo atrocidades que les enseñan en algunas mezquitas. Como este clérigo: clase del día: cómo degollar a un infiel. Se ríe y saca una especie de sable. Explica cómo usarlo y sobre todo, un consejo: siempre hay que alargar la agonía del infiel.