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Obama muestra su preocupación porque las matanzas se conviertan en un ritual

Cuatro muerto en un tiroteo en el edificio de la Marina de EEUU en Washingtoncuatro.com

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha abogado por fortalecer los sistemas de verificación de antecedentes para la venta de armas con el fin de evitar sucesos como la reciente matanza en el cuartel de la Marina de Washington. El mandatario ha mostrado su preocupación porque estos ataques masivos se conviertan en una especie de  ritual que ocurran periódicamente.

"Los primeras investigaciones apuntan a que (el autor del tiroteo) fue un individuo que tenía algún tipo de problema de salud mental", ha recordado el inquilino de la Casa Blanca, en una entrevista concedida hoy a la cadena Telemundo.
Obama ha considerado que ello demuestra que "no tenemos un sistema de verificación de antecedentes lo suficientemente fuerte". "Y eso es algo que nos hace mas vulnerables a este tipo de ataques masivos", ha advertido.
Interrogado directamente sobre la disponibilidad de armas de fuego en Estados Unidos y los tiroteos en lugares públicos, ha expresado su preocupación "por que se convierta en una especie de ritual a través del cual pasamos cada tres o cuatro meses con otro ataque masivo".
Obama ha criticado que, pese a ello, "no estamos dispuestos a tomar acciones básicas que pueden marcar la diferencia", recordando que tras el tiroteo llevado a cabo el 14 de diciembre de 2012 en la escuela primaria de Newtown, en el que murieron 20 niños y seis adultos, emprendió una serie de acciones para controlar la venta de armas de fuego.
"Después del tiroteo en Newtown inicié una amplia gama de acciones ejecutivas (en este sentido). Yo ya he dado los pasos necesarios. Esto es algo sobre lo que el Congreso va a tener que actuar", ha insistido.
Ayer, un hombre identificado como Aaron Alexis irrumpió en la Comandancia de Sistemas Navales de la Marina de Washington y abrió fuego de forma indiscriminada, acabando con la vida de 12 personas e hiriendo a otras ocho, antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad.
El alcalde de Washington, Vincent Gray, ha admitido que "los motivos todavía son inciertos". "No tenemos ninguna razón en estos momentos para pensar en terrorismo", ha dicho, al tiempo que ha subrayado que "tampoco se ha descartado".
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses han podido determinar que Alexis tenía 34 años y que en mayo de 2007 se alistó como reservista en la Marina, donde estuvo trabajando en los sistemas eléctricos hasta enero de 2011, cuando fue expulsado por mala praxis.
Desde entonces, estaba trabajando para el contratista civil Hewlett-Packard (HP) para los servicios de tecnología de la información de la Marina. Sus amigos han revelado que estaba enfrentado con HP por una cuestión de dinero.
Las primeras investigaciones apuntan a que Alexis consiguió entrar legalmente al cuartel de la Marina gracias a su tarjeta de identificación como trabajador de HP, aunque se desconoce si seguía trabajando para la empresa informática.