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Obama anuncia un "nuevo capítulo" con Cuba y la reanudación "inmediata" de relaciones

Los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl CastroReuters/EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado la apertura de un "nuevo capítulo" hacia Cuba y la reanudación "inmediata" de relaciones diplomáticas, lo que se traducirá en la apertura de embajadas.

"Estos 50 años de aislamiento no han funcionado, es momento de cambiar de postura", ha dicho Obama, en un discurso en la Casa Blanca en el que ha admitido, en distintos momentos, que las políticas de Estados Unidos hacia Cuba han "fracasado". "No creo que debamos que hacer lo mismo durante otras cinco décadas y esperar un resultado distinto", ha defendido.
En este sentido, ha subrayado que Washington ha defendido durante más de medio siglo los Derechos Humanos en Cuba "con la mejor de las intenciones" y ha recordado que, aunque la isla sigue gobernada por los Castro y por el Partido Comunista, Estados Unidos ya mantiene relaciones diplomáticas con un régimen como el chino.
El mandatario norteamericano, que tras llegar a la Casa Blanca prometió "reexaminar" las relaciones con Cuba, ha reconocido la "complicada historia" que arrastran los dos países desde que Fidel Castro llegó al poder en 1959.
Obama ha recordado que él nació en 1961, dos años después de la victoria de la revolución y el mismo año en que Estados Unidos comenzó un embargo comercial vigente a día de hoy.
"Estados Unidos ha decidido cortar lazos con el pasado para encaminarnos a un mejor futuro", ha añadido el inquilino de la Casa Blanca, partidario de soltar la "carga de la historia".
En términos prácticos, Obama ha anunciado la reanudación "inmediata" de las relaciones diplomáticas bilaterales, lo que se traducirá en la apertura de embajadas y en la visita de altos cargos.
Además, también habrá una relajación de los límites comerciales o de viajes y, en este sentido, Obama ha explicado que los estadounidenses podrán viajar a la isla e incluso utilizar sus tarjetas bancarias.
Los dos gobiernos entablarán conversaciones sobre materias sociales y de seguridad como sanidad, migración y narcotráfico, entre otros temas.
 Por otra parte, el Departamento de Estado norteamericano retirará a Cuba de la lista que elabora de los países patrocinadores del terrorismo. Obama ha defendido también la participación de Cuba en la Cumbre de las Américas de la OEA que tendrá lugar en abril en Panamá.
"La emigración cubana ayudó a construir EEUU"
"Los cubanos nos han ayudado a construir Estados Unidos", ha dicho Obama, que ha comparado la escasa distancia entre los dos países con la "barrera ideológica" que les ha separado durante estas últimas décadas. Miami representa, en opinión del presidente, un ejemplo de lo que los cubanos "pueden alcanzar" y una especie de "capital" donde cabe toda América Latina.
Ahora, "podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano", ha añadido. Obama ha tendido una mano de "amistad" para decirles a los cubanos que, si bien no puede "borrar la historia", sí puede contribuir a que once millones de personas en Cuba vivan con "dignidad". "Todos somos americanos", ha llegado a decir en español.
Intercambio de presos entre Cuba y EEUU
El discurso de Obama --y el paralelo de Raúl Castro-- ha llegado precedido de la liberación del contratista norteamericano Alan Gross, de una fuente de la CIA detenida en Cuba desde hace dos décadas y de tres cubanos condenados por espionaje en Estados Unidos.
"Hoy Alan ha vuelto a casa", ha destacado Obama, que no ha hablado de canje entre Gross y los espías. En este sentido, ha asegurado que "Alan fue liberado por motivos humanitarios" y que, "separadamente", Cuba excarceló a "una de las más importantes" fuentes de Inteligencia, que proporcionó información valiosa a Estados Unidos.
Aunque no ha entrado en detalles sobre los contactos mantenidos para cerrar las liberaciones, Obama sí que ha destacado que los dos gobiernos han hablado durante "muchos meses". El presidente ha querido dar las gracias expresamente a Canadá y al Papa Francisco por su mediación, así como a legisladores del Congreso de los dos partidos que se han implicado.