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Ban Ki Moon aplaude el reinicio de la mediación de la Conferencia Episcopal en el diálogo en RDC

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha aplaudido este miércoles el reinicio de la mediación de la Conferencia Episcopal de República Democrática del Congo (RDC) en la crisis política en el país.
En su comunicado, ha reclamado a todas las partes que "trabajen de forma constructiva y de buena fe sobre los asuntos pendientes", al tiempo que ha pedido a los líderes políticos "que pongan los intereses del país por encima de los personales o del partido".
Asimismo, ha solicitado que se reduzcan las tensiones y se cree un ambiente "que lleve a la finalización exitosa del diálogo mediado por la Conferencia Episcopal Nacional de Iglesias de Congo".
Por otra parte, ha lamentado las muertes registradas en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes en varios puntos del país, entre ellos la capital, Kinshasa.
En este sentido, Ban ha reclamado a las fuerzas de seguridad que muestren "la máxima contención a la hora de mantener el orden público", al tiempo que ha pedido al Gobierno que investigue "cualquier acto de violencia".
Por último, ha solicitado a todos los actores políticos, incluida la oposición, que ejerzan también "la máxima contención en sus acciones y comunicados".
Este miércoles, la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha cifrado en 28 el número de muertos a causa de los enfrentamientos registrados desde el lunes, cuando finalizó el mandato del presidente, Joseph Kabila.
El nuevo primer ministro, Samy Badibanga, tomó posesión este martes al frente de un gobierno de unidad nacional acordado en virtud del citado acuerdo y aprovechó para llamar a la calma.
"Me gustaría lanzar un llamamiento a la paz y la tranquilidad en toda la república", dijo, según informa Radio Okapi, la emisora de la misión de la ONU en el país.
Asimismo, lanzó un mensaje a los jóvenes, especialmente desencantados con el presidente y con la grave situación económica del país.
"Reitero mi compromiso de hacer todo lo posible para responder a sus expectativas y aspiraciones para mejorar su bienestar y les insto a no ceder a la desesperación y a las maquinaciones de ningún tipo", señaló.
Además de los disturbios en Kinshasa, donde jóvenes han quemado neumáticos y lanzado piedras contra policías y soldados que respondieron con gases lacrimógenos y munición real, también ha habido enfrentamientos en Lubumbashi (sureste) y en las ciudades portuarias de Matadi y Boma (oeste) y en Goma (este), cerca de la frontera con Ruanda. En todas ellas se han producido decenas de arrestos.
LA CRISIS POLÍTICA
Los manifestantes reclaman a Kabila que abandone el cargo debido al fin de su mandato, si bien el presidente continuará en el cargo al menos hasta que se celebren elecciones en abril de 2017.
El acuerdo alcanzado en octubre para el aplazamiento de las elecciones hasta abril contemplaba el nombramiento de Badibanga como líder de un gobierno de unidad, cuya composición no había sido desvelada hasta este lunes.
Precisamente, Badibanga es uno de los opositores que participaron en el diálogo con el Gobierno. Fue elegido diputado en 2011 por el partido Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS), que lidera Etienne Tshisekedi.
Sin embargo, el principal bloque opositor rechaza el acuerdo que considera una treta, si bien ha dicho que no llamará a manifestarse. Las conversaciones bajo la mediación de la Iglesia católica no han conseguido llegar a ningún compromiso.
De hecho, Tshisekedi reclamó el martes a la población que no reconozca a Kabila como presidente del país, pidiendo que resista "de manera pacífica" ante los intentos del mandatario de extender su mandato.
Asimismo, recalcó que Kabila "ha perdido su legalidad y su legitimidad al frente del país", afirmando que el mandatario está cometiendo una "violación consciente de la Constitución", acusando al presidente de "alta traición".
Los diplomáticos temen una escalada de la violencia que desencadene un conflicto como el que vivió el país entre 1996 y 2003 en el que murieron millones de personas, atrajo a los ejércitos de los vecinos y provocó enfrentamientos entre grupos armados por la riqueza mineral y el uso de la violación masiva como arma estratégica.
Los jóvenes activistas han dicho que se han inspirado de Burkina Faso, donde Blaise Compaoré fue depuesto en 2014 por protestas populares cuando intentaba prolongar su mandato de 27 años.
Al igual que en Burkina, las protestas en RDC vienen motivadas en parte por la desesperación económica. El país cuenta con los mayores yacimientos de cobre y metales de África usados para aparatos tecnológicos, como el cobalto y el coltán, pero la caída de los precios ha provocado la reducción del presupuesto y una caída del 30 por ciento del franco congoleño.