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Austria dice que Turquía cruzó la "línea roja" con el referéndum: "El camino no puede ser la adhesión"

El ministro de Exteriores austríaco, Sebastian Kurz, ha reiterado este viernes la postura de Austria, contraria a la adhesión de Turquía a la Unión Europea, y ha dejado claro que, tras el referéndum de la reforma constitucional para instaurar un régimen presidencialista y dar plenos poderes al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se ha franqueado una "línea roja" en Turquía y "el camino no puede ser la adhesión".
"Necesitamos hablar con Turquía, pero el camino no puede ser la adhesión", ha dicho el jefe de la diplomacia austríaca en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión informal de los ministros de Exteriores de la Unión en La Valeta (Malta) en la que discutirán el rumbo de las relaciones con Turquía tras el polémico referéndum aunque no habrá decisiones al tratarse de una reunión informal.
"Con el referéndum muchos piensan que la línea roja se ha franqueado", ha asegurado Kurz, que ha dejado claro que para él la línea roja ya la franqueado Turquía con la detención de periodistas y la presión a la oposición.
El ministro austríaco ha dejado claro que "el referéndum es un paso más para la centralización del poder en un solo hombre" y "es una señal para la UE de que Turquía se aleja un poco más" de sus valores. "La respuesta está clara", ha zanjado, cuando se le ha preguntado si Ankara cumple los criterios de Copenhague para la adhesión.
Kurz ha pedido en este contexto al bloque "una posición valiente y clara" respecto a Turquía y las relaciones futuras. "Contactos con Turquía sí, pero adhesión no", ha insistido.
Los ministros de Exteriores de la UE rechazaron en diciembre suspender las negociaciones de adhesión con Turquía, aunque dejaron claro que no se avanzaría en ellas hasta que hubiera una mejora en el Estado de Derecho y los Derechos Humanos en el país.
Austria fue el único país que reclamó el año pasado poner fin a las negociaciones de adhesión con Turquía en respuesta a la represión de la población civil emprendida por el Gobierno de Erdogan tras el golpe de Estado fallido.