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Aumenta a 300.000 el número de personas que han abandonado Burundi desde el inicio de la crisis política

El número de burundeses que han huido del país desde que comenzó la crisis política en abril de 2015 ha ascendido a 300.000, según ha denunciado el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que ha alertado de que el flujo de desplazados ha seguido este año un patrón constante.
La población de Burundi ha abandonado el país principalmente desde las provincias de Makamba, Cankuzo, Kirundo y Ruyigi, entre otras, debido principalmente a la violencia, las ejecuciones extrajudiciales y la reincidencia de la tortura, según ha indicado el portavoz de ACNUR William Spindler.
A pesar de que el número de refugiados ha disminuido en relación con la cifra registrada en 2015, este año el desplazamiento de la población se ha producido de forma constante, según la agencia de la ONU, que ha señalado que tan sólo en julio y agosto abandonaron el país unas 20.000 personas.
"Todo apunta a que el número de desplazamientos va a seguir aumentando en los próximos meses, por lo que tememos que países colindantes como Tanzania, Ruanda, Uganda y República Democrática del Congo, así como las organizaciones humanitarias, tengan problemas a la hora de ofrecer refugio y protección a los afectados", ha aseverado Spindler.
"La capacidad de recepción de estos países está severamente limitada y las condiciones continúan siendo precarias para muchos refugiados, la mayoría mujeres y niños", ha añadido. Según la agencia, la situación no mejorará si la crisis política no se soluciona.
La ONU ha instado a la comunidad internacional a contribuir a la paz en el país para "garantizar que los refugiados reciban la asistencia y protección que necesitan". Según datos de la agencia, Tanzania ha acogido a unos 163.000 refugiados burundeses, de los cuales un 78 por ciento son mujeres y niños.
El país africano se ha visto envuelto en una crisis política desde que el presidente, Pierre Nkurunziza, decidió presentarse a un controvertido tercer mandato, algo que la oposición consideraba inconstitucional. Desde entonces, han muerto en el país unas 450 personas.
AUMENTO DE LAS NECESIDADES
"Es necesario proveer de asistencia básica y recursos a los diferentes países afectados por el desplazamiento de ciudadanos de Burundi para responder a las necesidades más urgentes de los refugiados", ha señalado Spindler.
En Ruanda hay unos 81.000 refugiados de Burundi, de los cuales el 70 por ciento viven en refugios, y en Uganda se han registrado 41.938 desplazados, según datos de ACNUR. "Estamos trabajando con el Gobierno para ofrecer agua, comida y refugio en la zona, pero nuestra labor no es suficiente debido al continuo aumento de las necesidades", ha afirmado Spindler.
Según ha denunciado la agencia de la ONU, se necesitan más clínicas y redes de suministro eléctrico, entre otros recursos básicos. Spindler ha señalado que cuando comiencen las lluvias en República Democrática del Congo, muchos refugios necesitarán reparaciones urgentes.