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La nueva Asamblea Nacional francesa arranca proclamado a François de Rugy como presidente

La Asamblea Nacional francesa surgida de las últimas elecciones ha celebrado este martes su primera sesión, en la que el diputado François de Rugy, candidato del grupo de La República en Marcha, ha sido elegido como nuevo presidente de la Cámara Baja.
De Rugy, un antiguo ecologista de 43 años, ha obtenido el apoyo de 353 de los 577 legisladores, lo que le ha permitido imponerse a Jean-Charles Taugourdeau, candidato de Los Republicanos, y a Laure de la Raudière, propuesta por una escisión de este último partido y por la Unión de los Demócratas e Independientes (UDI).
El nuevo presidente parlamentario ha citado entre sus prioridades la reforma de la Cámara, con una reducción del número de diputados y la introducción de una dosis de proporcionalidad en el actual reparto electoral de escaños. "La Asamblea es demasiado a menudo el símbolo de la opacidad", ha lamentado en su discurso.
Una de las anécdotas de la jornada la ha protagonizado Jean-Luc Mélenchon, líder de Francia Insumisa, al participar en la votación sin corbata, para rechazar "los códigos de vestimenta impuestos" y que "no están en ningún reglamento interno". Para el secretario general de Los Republicanos, Bernard Accoyer, se trata de una "falta de respeto", según declaraciones a la emisora Europe 1.
La Asamblea Nacional contará con ocho grupos políticos, una fragmentación inédita que, según el primer secretario del Partido Socialista, Jean-Christophe Cambadélis, amenaza con hacer tambalear el recién iniciado mandato de Macron. "Crisis asegurada", ha proclamado en Twitter.
Los socialistas han visto precisamente este martes cómo uno de sus líderes más destacados durante estos últimos años, el ex primer ministro Manuel Valls, ha anunciado su salida definitiva de la formación para apoyar, aunque sea de forma externa, a La República en Marcha.
"Una parte de mi vida política ha concluido. Dejo el Partido Socialista --o el Partido Socialista me deja a mí--", ha anunciado en una entrevista concedida a la emisora francesa RTL poco antes de que se constituyera la nueva Asamblea Nacional tras las elecciones legislativas de este mes.
El equipo de Macron en la sede legislativa ha dado luz verde a la incorporación de Valls, a pesar de que en un primer momento se había especulado con que el ya ex líder socialista podría unirse a un grupo parlamentario formado por diputados sueltos de la izquierda francesa.