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Amnistía alerta de que un menor podría ser condenado en Egipto tras confesiones bajo tortura

Amnistía Internacional (AI) ha alertado este martes del caso de un menor egipcio que podría ser condenado a hasta 15 años de cárcel en Egipto base a unas "confesiones" que realizó producto de la tortura a la que fue sometido.
Según ha explicado la ONG, Aser Mohamed fue detenido sin orden judicial el 12 de enero de 2016 durante la noche en su casa de El Cairo cuando tenía 14 años. Los agentes que se le llevaron no informaron a sus padres de dónde le trasladaban, aunque les dijeron que estaría de vuelta en dos horas.
Sin embargo, durante 34 días, la familia del menor no supo dónde estaba ni tuvo ningún contacto con él, ha denunciado Amnistía en un comunicado. Durante este tiempo, además de ser víctima de desaparición forzada, Aser asegura que le aplicaron descargas eléctricas y le colgaron de las extremidades durante largas horas, entre otras torturas y malos tratos, para hacerlo confesar delitos que no había cometido.
En la actualidad, el menor sigue recluido en una celda de 4x6 metros que comparte con otras doce personas. Según Amnistía, Aser se enfrenta a diversos cargos, entre ellos, el de pertenencia a los ilegalizados Hermanos Musulmanes y la participación en el ataque a un hotel, y corre el riesgo de ser sometido a un juicio injusto, basado en sus "confesiones" obtenidas bajo tortura. De ser declarado culpable, podría ser condenado hasta a 15 años de cárcel, ha subrayado.
El menor fue llevado a juicio en agosto, pero éste ha quedado aplazado hasta el 8 de octubre. Aunque Aser le contó al fiscal todo lo ocurrido, este no ha abierto una investigación sobre las posibles torturas ni sobre las irregularidades en la detención, ha denunciado la ONG.
El menor asegura que, al negar él los cargos, el fiscal le respondió: "Parece que quieres volver a las descargas eléctricas otra vez". Amnistía ha subrayado que el hecho de que el menor siga detenido a la espera de jucio incumple la propia ley egipcia, que prohíbe la prisión preventiva a menores de 15 años. Además, ha denunciado que su familia no ha podido verle desde el pasado 2 de agosto.
CIBERACCIÓN
Por ello, Amnistía Internacional ha lanzado una ciberacción para recoger apoyos y exigir a las autoridades egipcias que liberen de forma inmediata a Aser Mohamed, y que, mientras tanto, le permitan el acceso a un abogado, a servicios médicos y a su familia, pongan fin a la tortura y a los malos tratos que ha sufrido y lleven a los responsable de estas prácticas ante la justicia.
Según ha explicado la organización, la desaparición forzada se ha convertido en un instrumento clave de la política de Estado en Egipto para intimidar a la oposición y acallar la protesta pacífica. Cientos de ciudadanos corrientes, estudiantes, a veces menores de edad, y activistas políticos son secuestrados por la Agencia de Seguridad Nacional y recluidos en secreto, en condiciones crueles e inhumanas para forzar una confesión, ha precisado.
Según diversas organizaciones de Derechos Humanos egipcias, actualmente entre tres y cuatro personas son detenidas cada día en el país.
En un reciente informe, Amnistía Internacional sacó a la luz no sólo la brutalidad a la que se enfrentan las personas desaparecidas, sino también la connivencia entre las fuerzas de seguridad nacionales y las autoridades judiciales, que están dispuestas a mentir para ocultar sus rastros o no han investigado las denuncias de tortura, lo que las convierte en cómplices de violaciones graves de derechos humanos.