Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Reina el escepticismo pocas horas antes del alto el fuego en Siria

Quedan horas para que entre en vigor el alto el fuego en Siria, tras el acuerdo al que el pasado viernes llegaron Estados Unidos y Rusia. Un alto el fuego demasiado frágil, por la desconfianza que rodeó el encuentro, y porque pocos son los que creen que el proceso de paz vaya a prosperar.  Algunos de los grupos rebeldes ya han anunciado que no respetarán la tregua, después de que el ejército sirio no detuviese los bombardeos en todo el fin de semana. El gobierno sirio ha sellado su adhesión al acuerdo con más ataques a los considerados bastiones rebeldes. Las bombas han caído sobre Alepo,  donde han tenido que escarbar hasta con las manos para recuperar a las víctimas: 32 personas han perdido la vida. A mano y contrarreloj también han trabajado en Idlib, donde los proyectiles han golpeado en un mercado matando a más de 50 personas, entre ellas muchas mujeres y niños. Así es difícil creer que se respetará el alto el fuego. Muchos están convencido de que ocurrirá lo mismo que en el anterior acuerdo entre Washington y Moscú de febrero pasado.