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Alberto II, el rey más longevo de Bélgica

Alberto II, el rey más longevo de BélgicaReuters

El rey Alberto II ha anunciado hoy su abdicación como monarca de Bélgica en favor de su hijo Felipe, de 53 años de edad. Es el rey más longevo que ha tenido el país y ahora se ha convertido además en el primero en dejar el trono belga por voluntad propia.

El rey Alberto II nació en el Palacio de Laeken, situado al norte de Bruselas, el 6 de junio de 1934. Es el tercer y último hijo de Leopoldo III y la reina Astrid. Después de la muerte de su hermano, el rey Balduino I, en 1993, y dado que su hermana Josefina Carlota, Gran Duquesa consorte de Luxemburgo, estaba apartada de la sucesión, fue Alberto II quien se convirtió en el nuevo rey de Bélgica. Además, Balduino no tuvo hijos en su matrimonio con la reina de origen español, Fabiola, por lo que Alberto se convirtió en el primero de la línea sucesoria.
Príncipe de Lieja
Desde su nacimiento, ostentó el título de Príncipe de Lieja, y tuvo que atravesar una infancia marcada por la ausencia de la figura materna, la reina Astrid de Suecia, que murió en un accidente de tráfico el 29 de agosto de 1935, fecha en la que Alberto II tan solo tenía un año.
Durante la ocupación alemana, el joven príncipe fue deportado junto al resto de la familia real a Alemania y Suiza, permaneciendo hasta 1950 alejado de su tierra natal.
Formación militar
Siguiendo con la tradición de los príncipes belgas, Alberto recibió en 1952 una cuidadosa formación militar en un centro de la Marina en Brujas, llegando a embarcarse en diversos buques de la Armada e incluso ascendiendo en rangos desde teniente de Navio hasta teniente General y vicealmirante progresivamente.
Siguiendo los consejos de su padre se interesó en el estudio del desarrollo de los transportes belgas y especialmente en los vinculados a la navegación y el desarrollo industrial de los puertos. A la edad de los 24, en 1958, ya formaba parte del Senado, al que pertenece por derecho, según el artículo 58 de su Constitución.
Un año después, el 2 de julio de 1989 se casó con la princesa italiana, Paola Ruffo di Calabria, con la que tuvo tres hijos: el príncipe Felipe, nacido el 15 de abril de 1960, la princesa Astrid, nacida el 5 de junio de 1962 y el príncipe Laurent, el 19 de octubre de 1963.
El "super embajador"
En 1962 le nombraron presidente de la Oficina de Exportación de Bélgica y fue en este cargo en el que comenzó a destacar y ensalzar sus virtudes ganándose el seudónimo de "super embajador" debido a la férrea defensa que realizaba por los intereses comerciales belgas y sus excelentes relaciones con la clase política y hombres de negocios de diversos ámbitos. Fue entonces cuando se granjeó fama de ser un hombre práctico, con capacidad de decisión y un excepcional sentido del humor.
A este respecto, en numerosas ocasiones protagonizó apariciones públicas en defensa del medio ambiente y la necesidad de protección del patrimonio artístico y cultural de su país.
Más allá, a lo largo de su vida, Alberto II también desempeñó otros cargos de notable importancia y dirigió instituciones como el Instituto Nacional para el estudio de agronomía del antiguo Congo belga, el Comité de Honor de la Exposición Universal de 1958 y presidió la Cruz Roja Belga y la Caja General de Ahorros y Pensiones. Además, también asumió la presidencia de honor del Comité Olímpico del país.
Aceptación de la corona y posterior abdicación
Cuando aceptó la corona de Bélgica el 1 de agosto de 1993 en cumplimiento de la Constitución, el país se encontraba en un momento político muy delicado marcado por las tensiones de carácter separatista entre Flandes y Valonia en plena culminación de la reforma federalista que distribuía el territorio belga en tres regiones. Además, la mayoría de los pronósticos aseguraban que Alberto renunciaría a la corona a favor de su hijo Felipe, duque de Brabante. Sin embargo, al considerar que su edad, de 33 años, era aún muy temprana, decidió contradecir las apuestas.

Hoy, miércoles 3 de julio, el monarca más longevo que ha tenido Bélgica será también el primer rey en la historia del país en dejar el trono por su propia voluntad y será su hijo Felipe quien, esta vez sí, asuma el cargo por abdicación a sus 53 años.